Tras la oleada de repudios por la violencia represiva desplegada por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires en el marco de manifestaciones de apoyo a Cristina Fernández de Kirchner (que incluyó agresiones al diputado Máximo Kirchner), desde el Frente de Todos impulsan una denuncia contra el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Este lunes se conocieron acciones de inteligencia de efectivos que filmaron a ciudadanos que se acercaban a expresar su respaldo a la vicepresidenta

«Estamos frente al accionar de lo que podríamos denominar una Policía política», declaró el diputado Leopoldo Moreau, quien radicó la denuncia junto a sus pares Rodolfo Tailhade y Eduardo Valdés. La presentación legal contra Larreta y su ministro de Seguridad, Marcelo D’Alessandro, quedó en manos del juzgado federal a cargo de María Eugenia Capuchetti.

El accionar de la Metropolitana habría incurrido en presunta violación a la Ley de Inteligencia a raíz de la presencia de «policías en distintos lugares tomando imágenes de los manifestantes».

«Los distintos agentes de policía fueron ubicados en balcones, terrazas, sobre la plaza Vicente López al ras del piso, estuvieron filmando a los ciudadanos que se iban acercando. Eso está terminantemente prohibido por la ley. A ningún ciudadano, por su ideología política o filiación religiosa, se lo puede hostigar ni escuchar, porque esto tiene sanciones penales. La policía sí puede filmar sus propias actuaciones, pero acá no ocurría nada de eso», explicó Moreau.

Cabe recordar que, además, la ciudad de Buenos Aires cuenta con un sistema de identificación biométrica que en su momento fue cuestionado justamente por la sospecha de su posible utilización para hacer seguimiento de dirigentes, funcionarios, militantes o ciudadanos disidentes respecto del macrismo. 

Los repudios se multiplicaron durante el fin de semana en contra del accionar de las fuerzas de seguridad del Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, no solo por el gesto provocador de vallar las inmediaciones de Uruguay y Juncal, sino por el avance violento sobre manifestantes, con camiones hidrantes.

«Esto está generando en la opinión pública una enorme indignación, porque está rememorando episodios del pasado que terminaron trágicamente, y que en la memoria colectiva están presentes. Estamos frente al accionar de lo que podríamos denominar como una Policía política», agregó el diputado nacional.

«Lo que ocurrió el fin de semana demuestra que hay una actitud de sitio en la casa de Cristina. Fue sitiada y la intención fue aislarla de la gente», señaló, por su parte, el senador del Frente de Todos Oscar Parrilli en declaraciones a Radio 10. «Estamos llegando a un punto en el que algunos de los dirigentes de Juntos por el Cambio están poniendo en riesgo la convivencia democrática de la Argentina», agregó.

A los hechos de intimidación y hostigamiento a ciudadanos se suman otros episodios ocurridos durante las manifestaciones de apoyo a CFK, como los gestos de la policía respecto de funcionarios como Axel Kicillof, de quien dijeron que era «un manifestante más», o sobre el ministro de Desarrollo Comunitario bonaerense, Andrés Larroque, a quien señalaron por «no tener fueros», ambos casos insinuando la vía libre para reprimirlos.  

Mientras tanto, desde el arco político de Juntos por el Cambio no solo no condenaron la violencia, sino que reivindicaron el accionar de la policía. El propio ministro de Seguridad D’Alessandro aseguró este lunes que no le va a «temblar el pulso para usar la fuerza pública cuando tenga que hacerlo para recuperar la paz social».