Este miércoles, las organizaciones sociales se movilizaron al Palacio Municipal para reclamar un incremento salarial y repudiar la precariedad laboral de las y los cooperativistas que prestan servicio para la Comuna, advirtiendo condiciones «casi esclavas» con salarios que no superan los 15.000 pesos.

Dos concentraciones partieron de Plaza Rocha y Plaza Italia para unificarse en las puertas del Municipio. Participaron el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), el Movimiento Surge, Justicia y Libertad, entre otros.

Hace tan solo quince días, las organizaciones se movilizaron teniendo respuestas parciales a sus reclamos. Además del reclamo salarial, en esa oportunidad advertían inminentes despidos, al peligrar la continuidad de un convenio laboral que finalmente se rubricó. Sin embargo, la cuestión salarial no fue atendida.

«Denunciamos que el gobierno de Julio Garro mantiene a lxs más de 1000 cooperativistas municipales en condiciones casi esclavas y de precariedad absoluta. El intendente pretende que trabajemos de lunes a viernes durante una jornada de 5 horas diarias por 14.500 pesos miserables cuando, según el Indec, una familia de cuatro integrantes necesitó en julio 49.466 pesos para no ser indigente y poder al menos comer», advirtieron esta vez en un comunicado.

En este marco, destacaron que el salario de un cooperativista hoy representa tan solo el 13 % de la canasta básica familiar, por lo que con estos ingresos están bajo la línea de pobreza.

«En lo que va del año y a través de incansables reclamos hemos conseguido tan sólo un 19% de aumento. Esto es inadmisible si tenemos en cuenta que para fin de año se calcula una inflación del 95% y que a eso tenemos que sumarle años y años de pérdida del poder adquisitivo acumulada. Frente a esto, los funcionarios se excusan diciendo que ‘por lo menos recibimos un aumento’ y que ‘hay sectores que incluso recibieron menos’, como si tuviéramos que contentarnos con migajas o como si se tratará de una competencia por ver quien está peor. Es una vergüenza que esa sea la respuesta», explicaron.

La condiciones laborales tampoco son buenas. Quienes barren, desmalezan y realizan diferentes tareas del mantenimiento del espacio público no cuentan con ropa de trabajo, herramientas ni mucho menos obra social.