Por R.G.M.

«Los sonidos suficientemente atendidos van definiendo un espacio, convirtiéndose en escultura», expresó alguna vez John Cage. Y ante la necesidad de atenderlos desde una perspectiva más amplia -o al menos no sucinta a un único formato- La Plata encuentra un nuevo espacio para darles forma… o que ellos mismos la encuentren. El músico Martín Remiro nos presenta este nuevo ciclo que coordina y que contará con algunos exponentes de la experimentación sonora de aquí y de allá. El 2 de septiembre tendrá su primera edición en Sanguchán (1 y 49).

  1. ¿Qué es «Divergencias Sonoras»?

Es un ciclo de conciertos dedicado a la experimentación sonora. La premisa de estos encuentros será mostrar las búsquedas y caminos a donde nos lleva la exploración de las posibilidades que da el sonido.

2. ¿Cómo surge la idea?

La idea es hacer arte con sonidos, que no necesariamente se considere música-canción. Nuevas maneras de hacer. Surge como consecuencia de nuevos recorridos personales que fuimos trazando, en esas búsquedas sonoras y por una necesidad constante de generar instancias de encuentro, de vernos y escucharnos, de sabernos por dónde andan artistas que no están en el clásico line up de bandas en un sentido clásico y tradicional de recital.

3. Esta sección se llama «Pentatónica», que es la escala más convencional. ¿Creés que culturalmente acotamos la idea de la música esencialmente a un formato, cuando es mucho más amplio su espectro?

No creemos que acotemos la música, los formatos son cada vez más amplios y diversos, solo falta escucharnos y encontrarnos. Que los artistas de distintas disciplinas muestren, se salgan por fuera de los círculos habituales y que el público se anime a sorprenderse, ampliar su escucha y abrirse.

4. Si tuvieras que elegir, ¿qué «divergente sonoro» recomendarías?

Divergente local: Macarena Aguilar, que recientemente sacó el disco Materiales, muy interesante. Divergente Capital: Las perfos conceptuales de Javier Bustos y Morita Vargas. Y la visión multidisciplinar con un aporte intelectual al campo de Mene Sevasta que está varios pasos más allá.

5. Algo para agregar que no hayamos preguntado.

¿Cuán hackeado está tu deseo? Es una pintada que leemos todos los días y aplica para este ciclo y también a muchas circunstancias en el día a día.