El gobernador Axel Kicillof, el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Sergio Massa les pusieron la firma hoy en Salliqueló a los convenios para la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, que permitirá incrementar la producción y el transporte de gas desde Vaca Muerta hacia los centros de consumo y sustituir importaciones energéticas por 2.200 millones de dólares al año.

De la actividad también participaron los gobernadores de La Pampa y Neuquén, Sergio Ziliotto y Omar Gutiérrez, respectivamente, por donde también pasará el caño; la secretaria de Energía, Flavia Royon; y el titular de Energía Argentina (ENARSA), Agustín Gerez.

En su primera etapa, el gasoducto se extenderá desde Tratayén (Neuquén) hasta Salliqueló (Buenos Aires), mientras que la segunda fase abarcará un tramo del partido bonaerense hasta San Jerónimo (Santa Fe). Las obras de construcción generarán 10.000 puestos de trabajo directos y 40.000 indirectos, y estarán completas y operativas a partir de junio de 2023.

Los funcionarios destacaron la importancia estratégica de la obra para garantizar autoabastecimiento energético, ahorro de divisas y exportaciones. Kicillof pidió que se garantice la energía a «valores razonables en los hogares y en la industria». «Es importantísimo comprender que la riqueza que está en el subsuelo argentino tiene un único dueño, que es el pueblo argentino. Lo primero que hay que hacer es garantizar energía a valores razonables en los hogares y en la industria argentina. Después sí, con los excedentes, hay que buscar mercados y exportarlos», subrayó.

Kicillof, el único mandatario provincial que habló, calificó la obra como «histórica» y destacó que «va a terminar de convertir a Vaca Muerta en una fuente de riqueza para el país». También remarcó que servirá para que el servicio de gas llegue a más hogares y potenciará a las pymes y parques industriales.

«Cada vez que impulsamos una obra, pensamos en el impacto que tendrá en el día a día de nuestro pueblo. Este gasoducto va a permitir que 30.000 familias del noroeste bonaerense logren acceder al servicio de gas natural en sus casas», resaltó. «Además, va a potenciar el desarrollo de las pymes y parques industriales y le dará un impulso a uno de los emblemas que tenemos en la provincia de Buenos Aires, que es el polo petroquímico de Bahía Blanca», completó.

Por su parte, sobre el tema tarifas, Alberto Fernández afirmó: «No queremos nunca más que las tarifas en la Argentina estén dolarizadas». «Si nosotros estamos en Argentina, ¿por qué vamos a pagar el gas a precios internacionales si tenemos gas nuestro que podemos distribuir y que los argentinos nos paguen en pesos a precios razonables?», apuntó.

La obra constará de 56.700 caños de acero de 12 metros de largo y atravesará 85 cruces especiales compuestos por ríos, rutas, líneas eléctricas y de ferrocarriles. A su vez, aumentará la disponibilidad de gas a precios competitivos para la industria, los comercios, los hogares, y para su exportación.

En tanto, Massa dijo que el gasoducto «se financió con el aporte solidario extraordinario que aprobara el Congreso en 2020, y que tiene que servir para entender que hay obras que son estratégicas y que deben ser políticas de Estado», y agregó que el proyecto forma parte del «enorme desafío» que implica que «esa cantidad infinita de recursos que tenemos como país la transformemos en riqueza para nuestra nación y en trabajo para nuestra gente».