El INDEC dio a conocer el estimador mensual de actividad económica (EMAE), que mostró una suba del 7,4 % interanual respecto a mayo de 2021, pero un leve avance del 0,3 % frente a abril de este año, que agrega preocupación al panorama económico, teniendo en cuenta que el dato es previo a la profundización de la crisis en los convulsionados meses de junio y julio, que incluyeron la salida de dos piezas clave del gabinete económico de Alberto Fernández: Matías Kulfas y Martín Guzmán. 

A pesar del dato mensual, que implica una desaceleración en el ritmo de crecimiento, la economía sigue mostrando niveles de recuperación récords frente a los años previos, incluidos los de prepandemia: en mayo se ubicó 4,3 % por encima del mismo mes de 2019 y 3,8 % arriba de mayo de 2018. 

En mayo, trece de los catorce sectores relevados por el organismo estadístico registraron subas interanuales, con la única excepción de agricultura, ganadería, caza y silvicultura, donde la producción se contrajo un 5,3 %. Entre las mayores subas se encontraron los bloques de hoteles y restaurantes (+44,3 % ia), explotación de minas y canteras (+14,2 % ia) y construcción (+13,8 % ia). La industria manufacturera fue la de mayor incidencia positiva en el promedio general, con una suba del 10,6 % interanual y, junto a comercio mayorista y minorista, explicaron casi la mitad de la suba del EMAE en términos interanuales (+3 %). 

Por otro lado, el INDEC dio a conocer el resultado de la balanza comercial argentina durante junio, que, tras dieciocho meses de saldos positivos, arrojó un déficit de 115 millones de dólares. El resultado estuvo explicado por el aumento de las exportaciones en un 20,3 % (totalizando 8.432 millones de dólares), contra el incremento del 44,6 % de las importaciones (que alcanzaron los 8.547 millones de dólares). 

El cierre del primer semestre arrojó un superávit de 3.093 millones de dólares, explicado por exportaciones por 44.377 millones de dólares, frente a importaciones por 41.284 millones. 

El intercambio comercial argentino viene creciendo a un ritmo acelerado desde el año pasado, pero en los últimos meses se sumó la preocupación por la fuerte suba de las importaciones. La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, advirtió en junio durante un acto en la CTA de los Argentinos que se estaba produciendo un «festival de importaciones», y pidió mayor coordinación entre el Banco Central, la AFIP y el Ministerio de Desarrollo Productivo para controlar la merma de divisas por esa vía. 

Desde entonces, se endurecieron los controles para el acceso a los dólares y comenzaron las especulaciones que hasta el día de hoy persisten en un agitado mercado cambiario.

Las exportaciones fueron récords durante el primer semestre de 2022 y se espera que cierren el año con la mayor cifra de la historia. Hasta junio alcanzaron los 44.377 millones, por encima de los 39.220 millones de dólares del año 2013 (récord histórico), y se espera que superen los 90.000 millones de dólares para diciembre, convirtiéndose en el año de mayor nivel de exportación de la historia.