El presidente de la nación, Alberto Fernández, visitó este miércoles a la dirigente social Milagro Sala en la provincia de Jujuy, en el marco de la internación que cursa por un cuadro de trombosis venosa profunda en su pierna izquierda. 

«Cuando llegué de Alemania y supe lo de la salud de Milagro, dije ‘mañana nos tomamos un avión a Jujuy y nos vamos a verla’», contó el presidente en una breve conferencia de prensa que brindó luego de su encuentro con la dirigente social en el sanatorio. 

El mandatario recordó que su preocupación por la situación de Milagro Sala no es nueva, y contó que en 2016 la visitó y reclamó ante organismos internacionales como la OEA a causa de «una práctica que se difundió durante toda la gestión que precedió a nuestro Gobierno, de persecución, de invento de causas, de declarar a las personas incursas en el delito de asociación ilícita para impedir su excarcelación y mantener a la gente privada de la libertad». 

«Quiero aclarar que hablo periódicamente con ella, preocupado por su situación. Que lo mío es una cuestión humanitaria y, como soy un hombre respetuoso del Estado de derecho, reclamo que esté vigente en todos los lugares del mundo. No es algo nuevo en mí tomar una decisión de esta naturaleza», sostuvo. 

Fernández cuestionó el desempeño de la Justicia jujeña en el caso de Milagro Sala, y pidió que «por favor dejen de lado teorías y doctrinas que se difundieron en los años del Gobierno anterior y que contradicen la esencia del Estado de derecho». En esa línea, también reclamó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación celeridad en la definición de la situación de la dirigente, que lleva más de dos años sin ser tratada por el máximo tribunal. «Le pido a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que hace más de dos años tiene la sentencia contra Milagro Sala para su análisis, por favor, que se aboque al tema: es una persona que lleva siete años de detención». 

Sobre su encuentro en el sanatorio donde Sala permanece internada, el presidente destacó: «Hablamos de su salud, de lo que se está viviendo, de la política. La veo con la fuerza de siempre, la veo también anímicamente lastimada, porque siete años de prisión es mucho tiempo. Le pedí que no baje los brazos». 

Sala lleva más de siete años detenida por diversas causas judiciales motorizadas desde 2016, año en que fue electo el actual gobernador provincial, Gerardo Morales. 

Luego del encuentro, Morales difundió una carta abierta en la que cuestiona a Fernández por «tomarse el tiempo» de visitar a Milagro Sala. «Lo invité decenas de veces a visitar Jujuy para compartir proyectos de nuestro pueblo, que es también su pueblo, y siempre se negó a hacerlo», dijo. 

En un párrafo que generó polémica y hasta una respuesta de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Morales señaló que «lo que más me preocupa es usted siga haciendo oídos sordos ante el desesperado pedido de cientos de víctimas que sufrieron las más aberrantes violaciones a los Derechos Humanos durante el reinado de violencia y corrupción que ejerció Milagro Sala durante más de 10 años de gobierno paralelo». 

Desde el organismo que conduce Horacio Pietragalla desmintieron la acusación del gobernador y que la dirigente haya sido condenada o investigada por crímenes violentos o violaciones a los derechos humanos. «Sala está privada arbitrariamente de su libertad desde hace casi 7 años, perseguida penalmente en una decena de causas sin las garantías del debido proceso y, por ello, es beneficiaria de una medida provisional de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en 2017 ordenó proteger su integridad física y psíquica», señalaron.