En medio de las fuertes discusiones internas que atraviesa el oficialismo, desde el kirchnerismo llaman al Gobierno a dejar atrás «la fase moderada», en clara alusión al rumbo político-económico adoptado por el equipo de Alberto Fernández, para retomar la esencia original del frente. En ese marco, la figura de Cristina Fernández de Kirchner vuelve a ubicarse como el cuadro referencial para ordenar el escenario de cara al futuro.

Desde la dirigencia de La Cámpora ya comenzaron a expresarse sobre la necesidad de reperfilar la dirección del oficialismo con el horizonte de «justicia social» y «comunidad organizada» como vectores principales para trazar las políticas de primera necesidad. 

«Yo creo que nosotros en el 2019 vinimos a eso. En el medio lógicamente hubo confusiones. El poder es mañoso. Habitar espacios de poder no es sencillo, es complejo, hay entornos complicados que operan para confundir el espíritu original de una fuerza que tenía muy claro, o que a priori tenía muy claro lo que tenía que hacer», fue el análisis que realizó este jueves el ministro de Desarrollo Comunitario bonaerense, Andrés «Cuervo» Larroque.

Larroque se convirtió en los últimos meses en una de las voces que más eco generó en la esfera política frente a las discusiones internas del Frente de Todos, en especial por sus reiterados señalamientos al plan económico encabezado por Martín Guzmán.

En ese plano, desde hace rato que el funcionario comenzó a ubicar en el centro de las discusiones la necesidad de recuperar el sentido original que asumió el Frente de Todos en 2019, cuando se lanzó a la carrera electoral. «Claramente hay un desperfilamiento de los objetivos originales y hay que recuperar ese camino que se trazó en aquel momento», sostuvo hoy en diálogo con El Destape Radio.

El análisis se presenta en un momento donde el oficialismo enfrenta una serie de fuertes embates económicos, la necesidad de controlar el mentado «festival de importaciones» (como lo definió CFK) y la presión del Fondo monetario Internacional. Asimismo, puertas adentro del Gobierno, las discusiones se abrieron también sobre la necesidad de motorizar el empleo y resguardar la asistencia social de manera integral.

En este escenario, la figura de Cristina Fernández de Kirchner vuelve a emerger como la principal dirigente ordenadora del campo nacional y popular, que ahora pide retomar el sentido original del Frente de Todos, en un momento de plena incertidumbre, donde tanto la militancia política como la sociedad civil permanecen en vilo y con un fuerte vacío de liderazgos nacionales. 

«La única dirigente política hoy que genera eso es Cristina, porque frente a una situación tan gris en materia económica, porque uno a veces cuando te dan la discusión te dicen ‘miren la mitad del vaso lleno’, eso es como ir a la cancha todos los domingos, empatar y que un sector de la tribuna te exija el empate. Sí, no perdimos, pero tampoco estamos obteniendo triunfos claros», expresó Larroque.

«En una situación tan gris en materia económica, la única manera de recuperar la esperanza y la expectativa es a través de la política, y dentro de la política no tengo ninguna duda de que es la persona que todavía es creíble [por CFK] que genera esa esperanza, que está dispuesta a enfrentar al poder. Porque, seamos claros, gobernar es ordenar al poder económico y me parece que si eso no ocurre pierde el pueblo», añadió.