El Fondo Monetario Internacional aprobó este viernes la primera revisión del acuerdo de facilidades extendidas que firmó con el Gobierno argentino para refinanciar la deuda contraída durante la gestión de Mauricio Macri en 2018 por 44.000 millones de dólares. 

La primera revisión sobre el cumplimiento del programa y los objetivos trazados entre el organismo y Argentina había sido ya refrendada por los equipos técnicos de ambas partes, y se oficializó con la aprobación del directorio. De esta forma, el Fondo desembolsará 4.010 millones de dólares, que se suman a los casi 10.000 millones correspondientes al primer giro que se produjo en marzo, tras la firma del acuerdo. 

De ese número, el 65 % será utilizado por el Gobierno para enfrentar un vencimiento que tiene este mes con el propio organismo por 2.690 millones de dólares. El saldo producto de la operación seguirá formando parte de la estrategia de acumulación de reservas también acordada con el FMI. 

«Continuamos implementando políticas macroeconómicas para fortalecer el crecimiento con creación de empleo y la estabilidad», dijo el ministro de Economía, Martín Guzmán, a través de sus redes sociales. La titular del organismo, Kristalina Georgieva, manifestó por el mismo medio que «esto marca la conclusión de un importante paso inicial en el marco del programa para apoyar la recuperación económica en curso y fortalecer la estabilidad».

Asimismo, consideró que «la economía argentina continúa con su recuperación posterior a la pandemia, pero se ve afectada por los shocks asociados con la guerra en Ucrania y las incertidumbres globales más amplias». 

«Las autoridades cumplieron con todos los criterios de desempeño continuos a fines de marzo de 2022 y siguen comprometidas a lograr sin cambios los objetivos anuales de financiamiento fiscal, monetario y de acumulación de reservas», indicaron desde el organismo en un comunicado, y destacaron: «la implementación decisiva de las políticas del programa será fundamental para apoyar la recuperación de la economía argentina, fortalecer la estabilidad macroeconómica y seguir avanzando en el abordaje de sus desafíos profundamente arraigados para sentar las bases de un crecimiento más sostenible e inclusivo». 

«Las autoridades siguen comprometidas con la estrategia multifacética acordada para hacer frente a la alta inflación persistente, incluso continuando con la normalización de las tasas de interés de política de manera consistente con el logro de tasas de interés reales positivas», agregaron.