Un fuerte revuelo se generó alrededor de Federico Braun, dueño de la cadena de supermercados La Anónima y reconocido empresario macrista, quien en medio de una disertación lanzó un desafortunado «chiste» en torno a la inflación en Argentina. El titular de La Anónima fue consultado por su manera de enfrentar los desequilibrios de precios, y su particular respuesta generó un fuerte eco en la esfera política nacional.

El hecho se dio en el marco de un evento realizado por los veinte años de la Asociación Empresaria Argentina, la entidad más importante del sector, donde Braun fue invitado a participar de una charla moderada por el periodista Ricardo Kirchbaum. «¿Qué hace La Anónima con la inflación?», preguntó el periodista durante la conferencia. «Remarca precios todos los días, para ser sincero», fue la respuesta de Braun con ánimos de hacer una broma.

La humorada, no obstante, llegó con un efecto adverso al escenario político, donde el comentario dejó entrever el real comportamiento especulativo de los pesos pesados de la industria alimentaria y los supermercadistas.

Así lo sintetizó la propia Cristina Fernández de Kirchner, a quien no le pasó inadvertida la contestación de Braun y decidió replicarla en las redes sociales. «SINCERAMENTE… Recién, en la Jornada por los 20 años de Asociación Empresaria Argentina (AEA), el dueño de una de las cadenas de supermercados más grande del país te cuenta lo que hacen todos los días», señaló este martes la vicepresidenta al adjuntar el video donde quedó registrado el intercambio entre Braun y Kirchbaum.

Durante el transcurso de la tarde, también se hizo pública la respuesta del presidente de la nación, Alberto Fernández. «Es evidente que hay empresarios que no entienden su responsabilidad. Confiesan públicamente y entre risas lo que es un martirio para millones de argentinos y argentinas», escribió en las redes sociales en referencia a Braun, a quien además definió como «la cara de la remarcación de precios».

En ese sentido, Fernández expresó: «Muchas veces hablé de la inflación autoconstruida. Se trata simplemente de la remarcación de precios por parte de muchos comerciantes. En el encuentro anual de AEA, exhorté a la responsabilidad empresaria en el contexto de guerra que potencia la inflación. Para que una mejor distribución del ingreso sea posible es imperioso ponerle un ancla a la suba de los alimentos. Más compromiso. Menos risas banales».

La dupla presidencial no fue el único sector de la política que se hizo eco del chiste del titular de La Anónima. «Esto es inadmisible y vergonzoso. El dueño de La Anónima Federico Braun riéndose de las remarcaciones de precios que provocan el hambre de nuestro pueblo. La impunidad de una parte del empresariado tiene que terminar», expresó el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera.

Dentro del ámbito de las organizaciones populares en el sector alimentario también pronunciaron el rechazo a estos dichos. «Así se ríen Federico Braun de La Anónima y todos los grandes empresarios del sector alimenticio cuando hablan del precio de los alimentos. Este es el modelo que tenemos que combatir y erradicar: el alimento no es una mercancía, es un derecho», fue la reacción de Nahuel Levaggi, referente nacional de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT).