«Esta guerra nos somete a dos realidades: a que millones de seres humanos entren en riesgo y a que muy poquitos ganen muchísimo con los efectos de esta guerra. Y esa es la inmoralidad, es la indecencia que desde el Estado no se puede permitir», dijo este lunes el presidente Alberto Fernández, que presentó junto a su ministro de Economía, Martín Guzmán, el proyecto que crea un impuesto para gravar a los sectores que incrementaron sus ingresos no por nuevas inversiones ni mayor producción, sino gracias al impulso de los precios internacionales fruto del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. 

La medida, que fue presentada en el Museo del Bicentenario junto a integrantes del Gobierno nacional, gobernadores, legisladores y representantes sindicales y de organizaciones sociales, apunta a crear una sobrealícuota del 15 % al impuesto a las ganancias de sociedades de capital para empresas que registren durante el período fiscal 2022 una ganancia neta imponible o ganancia contable superior a los 1.000 millones de pesos y que haya crecido en términos reales. Además, deberán cumplir con al menos una de dos condiciones: que el margen de ganancia haya sido superior al 10 % o que haya superado en un 20 % o más lo registrado durante el ejercicio fiscal 2021. 

«Estamos haciendo algo que el mundo hizo antes y que el mundo hizo ahora. Siento que tenemos la obligación de dar este debate y el Congreso tiene la obligación de acompañar y de sacar esta ley. No es una obligación del Frente de Todos, es una obligación de todos los disputados y todos los senadores», dijo Fernández durante la presentación. 

Según el presidente, el objetivo también es «generar un enorme debate sobre cómo queremos vivir en la Argentina, porque una sociedad es una sociedad en donde todos ganan, cuando algunos ganan mucho y otros se empobrecen, eso no es una sociedad, se parece más a una estafa. Y no hemos venido acá para convalidar estafas». 

Por su parte, Martín Guzmán explicó que el impuesto a la renta inesperada «es un mecanismo que busca garantizar que en Argentina haya condiciones de mayor equidad y que se fomente la inversión y el desarrollo productivo con el Estado jugando un rol central para ello». En ese marco, pidió el acompañamiento del Congreso «en estas circunstancias que son tan difíciles para todo el mundo, para lograr evitar injusticias y que la Argentina avance en una senda de progreso». 

Desde el Gobierno también destacaron que otros países, como Reino Unido o Italia, discuten mecanismos distributivos similares, países particularmente atravesados por el aumento del precio internacional de la energía. En ambos casos, el gravamen que buscan establecer es sobre empresas energéticas y podría alcanzar el 25 % de la renta inesperada.