En el plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, continuó el debate en torno a la implementación de la boleta única de papel, el proyecto impulsado por la oposición que ya cuenta con el rechazo oficialista. Este martes, autoridades de la Dirección Nacional Electoral y del Ministerio del Interior cuestionaron la discusión y la tildaron de «imprudente» ante «un sistema que funciona».

La reunión fue encabezada por los presidentes de las comisiones de Asuntos Constitucionales (Hernán Pérez Araujo, Frente de Todos), Justicia (Rodolfo Tailhade, Frente de Todos) y Presupuesto (Carlos Heller, Frente de Todos). Participaron especialistas y autoridades nacionales que dieron su punto de vista respecto a esta iniciativa.

La secretaria de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, Patricia García Blanco, aseguró que «desde el 83 a la fecha las elecciones se desarrollan con total normalidad y no ha habido denuncias». Dijo que el sistema «ha dado pacífica alternancia a las distintas fuerzas» y consideró que con los planteos para cambiar el sistema «se pone en cuestión la legitimidad de todos los cargos electos».

García Blanco puso de relieve que con el actual sistema de boleta partidaria «las fuerzas políticas han ganado siendo oposición y perdieron siendo gobierno», y advirtió que la implementación de la boleta única «no garantiza reducción de costos y no termina con las listas sábanas». Además, consideró «imprudente» avanzar con su implementación y que un cambio del sistema electoral actual exige «un debate profundo, pleno e integral» y «no puede hacerse a las apuradas, y menos para imponer una agenda».

Por su parte, el director nacional electoral, Marcos Schiavi, sostuvo que «no hay evidencias que ameriten impulsar modificaciones al sistema electoral actual». En ese sentido, consideró que «la falta de un diagnóstico integral, hacerlo en una discusión exprés y, sobre todo, con una ausencia de acuerdo entre las principales fuerzas trae más riesgos que soluciones». El funcionario planteó que «las ventajas que trae la boleta única no valen la pena como para atravesar el riesgo al que nos estamos exponiendo».

Diana Quiodo, ex directora nacional electoral, sostuvo que «ante un cambio de sistema no podemos garantizar que vaya a repercutir el año que viene», y precisó que, de implementarse, «habría que realizar capacitaciones y podría requerirse un aumento de cifras por mesas de votación».

Voces a favor

Una de las voces que acompañó el proyecto fue la del ex director nacional electoral, Alejandro Tulio, quien sostuvo que «este es el momento de hacer una reforma», al considerar que «esta reforma es oportuna. Estamos en un año electoral, en la primera mitad del año electoral, hay tiempo para las adaptaciones, para darle espacio a los operadores del sistema».

El ex diputado nacional del radicalismo, Gustavo Menna, dijo que «lo que está en juego es el derecho humano central a elegir y ser elegido», y consideró que «si hay una sola persona que ve frustrado este derecho, el sistema no sirve y vale la pena encarar esta reforma».