La CTA de los Trabajadores realizó este mediodía un “panazo” en la estación de Retiro donde denunció el elevado precio del pan y los monopolios del sector de la molienda. Su secretario general, Hugo Yasky, también le pidió al Gobierno medidas que permitan desacoplar los precios locales de los internacionales para mitigar el impacto del contexto internacional en la mesa de los argentinos y garantizar el acceso a este alimento indispensable.

“En este país hay seis oligopolios dueños del pan de los argentinos que producen la harina que se consume en todo nuestro territorio, que no aceptan desacoplar los precios locales de los internacionales. Defienden una tasa de ganancia que hoy es desmesurada y además están poniendo en riesgo la continuidad de algo que es esencial y no se puede descontinuar: el alimento de nuestros hijos”, sostuvo el diputado nacional del Frente de Todos, presente en la actividad.

El Frente Barrial de la CTA -donde están nucleadas las organizaciones sociales y cooperativas de esta central sindical-  vendió en diferentes gazebos el kilo de pan a 150 pesos para el público y entregó volantes con propuestas para frenar el aumento de precios en alimentos.

El último dato de inflación de abril alcanzó el 6% y trepó al 58% interanual. En el cuarto mes del año la suba de Alimentos y bebidas no alcohólicas (5,9%) fue la que tuvo la mayor incidencia en todas las regiones del país y dentro de esta división se destacó el aumento de pan y cereales.

Vale remarcar que la guerra entre Rusia y Ucrania provocó un fuerte aumento del precio internacional de los granos, especialmente el trigo, que impactó en el mercado local en el valor de la harina, insumo esencial para la elaboración del pan.

En este contexto, Yasky pidió políticas urgentes para desacoplar los precios locales del valor de las exportaciones para revertir el proceso inflacionario en los derivados de este grano. “Si hay que aplicar retenciones, constituir un fondo especial o controlar los precios habrá que hacerlo porque no se puede aceptar que en nombre de la tasa de ganancia super extraordinaria que se están llevando, nuestro pueblo sufra hambre y padecimiento”, reclamó el gremialista docente.

Hace poco más de un mes el gobierno había aplicado un fideicomiso del trigo, que consiste en un esquema en el que las cerealeras exportadoras hacen un aporte extra para que el Gobierno pueda administrar subsidios a las industrias. El objetivo es que la suba del precio del trigo no impacte de lleno en los precios internos.

Fue una de las medidas contra la inflación que instrumentó Roberto Feletti, quien esta tarde renunció a su cargo de secretario de Comercio Interior por  “discrepancias sobre el sendero trazado y sobre las herramientas económicas seleccionadas”, según explicó en una carta como razón de su decisión. Fue luego de la decisión del Gobierno de trasladar esa secretaría desde la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo que encabeza Matías Kulfas, a la de Economía de Martín Guzmán.