En el marco del Día del Trabajador y la Trabajadora, que se celebra el domingo 1º de mayo, la Confederación General del Trabajo publicó una carta donde analiza la difícil actualidad económica que atraviesan los trabajadores argentinos, y apoyó la propuesta de gravar la «renta inesperada» que obtuvieron las grandes empresas, motorizada por la guerra y no por la inversión. 

«Es hora de que los formadores de precios, los grandes especuladores financieros que multiplican sus ganancias en la crisis y los que recibieron una renta extraordinaria producto de la alteración de los mercados por la guerra, asuman su responsabilidad y contribuyan a mitigar una desigualdad social que hoy resulta intolerable», manifestaron desde el consejo directivo nacional de la CGT en una carta titulada «La argentina que soñamos es con desarrollo, producción y trabajo». 

La conmemoración del domingo volverá a mostrar la interna dentro de la alianza gobernante con distintas expresiones divididas que comenzarán el sábado con un plenario convocado por el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, junto a dirigentes sindicales afines; mientras que el domingo los movimientos sociales realizarán una multitudinaria movilización en el centro porteño. La central obrera, por ahora, solo se expresó con el comunicado que se conoció este viernes. 

«El contexto socio-económico en nuestro país es preocupante; la inflación erosiona los salarios y los ingresos, y con mayor gravedad impacta en los más vulnerables. Las paritarias, los ingresos de emergencia para los sectores informales y los aumentos extraordinarios a jubilados y beneficiarios de planes sociales dispuestos por el gobierno, generan un alivio transitorio, expresaron en el documento los sindicatos». «La producción, la inversión genuina, la confianza en nuestras posibilidades, el círculo virtuoso de la economía, son los cimientos a fortalecer. Es allí donde el capital debe poner todos sus esfuerzos», agregaron. 

Durante los últimos días, las diferencias al interior de la fuerza gobernante sobre el rumbo de la política económica se hicieron más notorias, con críticas directas de dirigentes cercanos al kirchnerismo contra el ministro de economía, Martín Guzmán. Entre ellos, el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés «Cuervo» Larroque, o la senadora nacional bonaerense, Juliana Di Tullio. Hoy también se manifestó el diputado nacional y dirigente sindical de la CTA, Hugo Yasky, a propósito de la participación del ministro en el Foro Llao Llao, que reúne a los principales empresarios del país. 

«Molesta ver a un ministro participando de un encuentro con los popes del empresariado, con ese círculo rojo, como le dicen, y que ese encuentro sea armonioso y amigable entre gente que marcha para el mismo lado», dijo el legislador. 

En ese encuentro, Guzmán volvió a defender y reafirmar el proyecto que impulsó para gravar la denominada «renta inesperada» de las grandes empresas que se vieron beneficiadas por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. «Cada vez que Argentina tuvo un período en el cual hubo un crecimiento económico que no se distribuyó de forma razonable, no se pudo sostener en el tiempo», afirmó.