La compañía energética estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) y la Corporación Nuclear Nacional de China (CNNC) firmaron esta mañana el contrato para la construcción de la central Atucha III, un reactor de 1.200 MW que se instalará en el Complejo Nuclear Atucha de la localidad de Lima, en Zárate.

Con Atucha III, Argentina vuelve a construir una central nuclear, algo que no hacía desde 1981. La iniciativa se enmarca en el Plan de Acción de Nucleoeléctrica Argentina que aprobó el Gobierno nacional el 23 de junio del año pasado con el objetivo de retomar una política de desarrollo nuclear estratégica para abastecer a la industria y la tecnología, luego de los cuatro años de gestión macrista en los que esta política sectorial fue desarticulada.

Participaron del acto por videoconferencia el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, el embajador chino en Argentina, Zou Xiaoli, su par argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, el subsecretario de Energía Eléctrica de la nación, Federico Basualdo, y autoridades de ambas empresas.

Según informó Provincia, el contrato estima la provisión de la ingeniería, construcción, adquisición, puesta en marcha y entrega de una central del tipo HPR-1000, que utilizará uranio enriquecido como combustible y agua liviana como refrigerante y moderador. La central nuclear Atucha III, la cuarta del país y la tercera ubicada en la provincia de Buenos Aires, tendrá una vida útil inicial de sesenta años.

«Sin energía, no tenemos desarrollo posible», señaló Kicillof, a horas de partir rumbo a China y Rusia como parte de la comitiva del presidente Alberto Fernández. El mandatario bonaerense sostuvo que Atucha III «tiene una historia que se inició en 2004, cuando Néstor Kirchner visitó China, y en 2006, cuando se inició el Plan Nuclear Argentino». Asimismo, destacó que en 2015 se firmaron «los contratos para la construcción de esta central nuclear, pero luego, lamentablemente, el Gobierno de Mauricio Macri retrocedió en los avances que tuvimos entre la Argentina y China. Suspendió todo y perdimos esos cuatro años en los que podríamos haber logrado avances significativos».

Axel Kicillof en la videoconferencia con las autoridades de Argentina y China.

Con una inversión de 8.300 millones de dólares, la mayor de origen chino en el país, la construcción comenzará a fines de 2022 e involucrará la creación de más de 7.000 empleos directos, además de una integración aproximada del 40 % por parte de proveedores nacionales. 

«Con el impulso a esta obra estratégica, el Estado nacional reafirma nuevamente su compromiso con el crecimiento y la consolidación del sector nuclear, que fortalece y diversifica la matriz de generación eléctrica nacional y que tiene un impacto muy importante en nuestro desarrollo tecnológico e industrial», destacó el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo.

Atucha III abastecerá el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) con una potencia eléctrica bruta de 1.200 MWe, como fuente segura y limpia para contribuir a la diversificación de la matriz energética nacional y, de este modo, reducir la demanda de combustibles fósiles y la emisión de gases de efecto invernadero, destacó la Subsecretaría de Energía Eléctrica.

Por su parte, el presidente de NA-SA, José Luis Antúnez, remarcó la importancia de avanzar en acciones concretas «para que podamos abastecer la demanda eléctrica de Argentina con energía de base, limpia, segura y sustentable, y combatir los efectos del cambio climático que afecta al planeta».

Nucleoeléctrica Argentina S.A. es la empresa pública que opera y construye centrales nucleares en el país. En la actualidad, tiene a su cargo la operación y comercialización de la energía eléctrica generada por las centrales Juan Domingo Perón – Atucha I, Néstor Kirchner – Atucha II y Embalse, en tanto que también provee servicios de ingeniería a otras empresas nucleares del mundo, entre las que se encuentran empresas subsidiarias de la CNNC.