El ministro de Economía, Martín Guzmán, recibió este jueves a empresarios y sindicalistas en el Palacio de Hacienda, acompañado por sus pares de Salud, Carla Vizzotti; de Agricultura, ganadería y pesca, Julián Domínguez; y de Desarrollo Social, Juan Zabaleta; con quienes compartió un almuerzo en el marco de los encuentros que el Gobierno nacional inició el miércoles con gobernadores para cerrar filas en el ámbito local frente a las disputas con el Fondo Monetario Internacional por el nuevo acuerdo que negocian. 

Inicialmente, la invitación al sector empresarial y sindical había sido pensada en el marco de la reunión con mandatarios provinciales, en la que Alberto Fernández descartó la posibilidad de implementar un programa de ajuste fiscal profundo, como requiere el FMI. Sin embargo, en las negociaciones con los gobernadores de la oposición, el Ejecutivo había decidido convocar a una reunión aparte a los actores del sector productivo. Finalmente, a pesar de los esfuerzos del propio presidente, que mantuvo contactos con el jujeño Gerardo Morales para destrabar el conflicto, la UCR solo envió representantes a la reunión y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, continuó endureciendo su postura. 

El almuerzo contó con la presencia del secretario general de la CGT, Héctor Dáer; el secretario general del Sindicato de Seguros, Jorge Sola; el secretario general de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez; y de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, por el lado de los trabajadores. Por el sector empresarial, estuvieron presentes Antonio Aracre (Syngenta), Laura Barnator (Unilever), Daniel Herrero (Toyota) y Verónica Marcelo (Natura). 

El ministro volvió a enfatizar la necesidad de actuar en unidad como Estado nación frente a la negociación que encabeza con el FMI, que actualmente encuentra en la política fiscal el principal escollo para cerrar un acuerdo de facilidades extendidas que otorgue mayores plazos al país para cancelar el abultado préstamo que pidió la Administración de Mauricio Macri. 

La postura del Gobierno es que una reducción del gasto como pretende imponer el Fondo (frente a la idea de una baja gradual del déficit impulsada por una mayor recaudación en el marco de una expansión económica) tiene altas probabilidades de truncar la recuperación económica que experimentó durante 2021 el país, superior a la esperada. 

Durante la reunión, los ministros presentes expusieron sobre los principales desafíos actuales. Por caso, la titular de la cartera de Salud, Carla Vizzotti, analizó la situación epidemiológica y escuchó las principales preocupaciones del sector productivo frente a la tercera ola de covid. 

La presencia de Zabaleta le dio marco a las principales definiciones del Gobierno frente a los altos índices de pobreza, el destino de los planes sociales y la potencialidad de una transición de esos programas a la generación de más puestos de trabajo. El ministro de Agricultura, ganadería y pesca, Julián Domínguez, expuso sobre las posibilidades de crecimiento de las exportaciones. 

«Nosotros somos conscientes de las dificultades y acompañamos la posición de que no puede haber un plan que genere recesión y mayor pobreza en la Argentina», manifestó luego del encuentro el secretario general de la CGT, Héctor Dáer. El sindicalista sostuvo que finalmente la oposición va a terminar acompañando al Gobierno en la negociación porque «tiene una responsabilidad, como lo dijo el gobernador de Jujuy, Morales». 

En ese sentido, y tras varias discusiones internas, la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio mantuvo un encuentro virtual en el que los distintos sectores que componen la coalición aceptaron la invitación del Gobierno a reunirse con el ministro Guzmán. Allí estarán presentes los gobernadores de la UCR y los jefes de bloque parlamentarios. También confirmó su presencia Horacio Rodríguez Larreta, hasta ahora reticente a participar.