En el marco de medidas para descomprimir la superpoblación carcelaria bonaerense, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires dio inicio a un nuevo plan de obras que incluirá la construcción de cinco nuevas unidades y quince alcaidías en todo el conurbano. El gobernador encabezó este miércoles el acto de inicio de lo que conforma el Plan de Infraestructura Penitenciaria 2022-2023.

«Entre tanta crisis que había cuando asumimos, una de las más graves y quizás la menos conocida ni discutida, ni la que estaba en los diarios, era la crisis del sistema penitenciario de la provincia de Buenos Aires. Esa crisis era una crisis humanitaria, declarada de esa manera por las Naciones Unidas. Teníamos la superpoblación más grande de la historiad de la provincia», señaló Kicillof desde el acto de lanzamiento de las obras que tuvo lugar en la ciudad de Merlo, distrito donde se realizarán dos unidades penitenciarias nuevas.

Cabe recordar que el hacinamiento de la población privada de su libertad fue uno de los grandes problemas que enfrentó la actual gestión bonaerense y que tomó mayor foco durante la emergencia sanitaria de 2020 por la primera ola de covid. A partir de allí, se pusieron en marcha las primeras obras de ampliación de plazas en diferentes establecimientos penitenciarios, que hoy llegan a 2.000 nuevos espacios.

«Teníamos 24.000 plazas penitenciarias y 52.000 internos en condiciones infrahumanas. La gente que va presa va para poder después reinsertarse en la sociedad, y para poder reinsertarse en la sociedad no se puede vivir en un chiquero en condiciones animales. Es la realidad que nos encontramos cuando llegamos», expresó el mandatario bonaerense. De la actividad participaron también el ministro del Interior de la Nación, Eduardo «Wado» De Pedro; su par de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; y el titular de Justicia y Derechos Humanos bonaerense, Julio Alak.

Además de las dos unidades que se lanzaron en Merlo, se dio el puntapié también para cinco alcaidías en Berazategui, Almirante Brown, Lomas, Merlo y Escobar, que contarán con financiamiento provincial. Asimismo, se selló un convenio con el Ministerio de Obras Públicas de la Nación para la transferencia de fondos para la construcción de tres unidades en Moreno, Mercedes y Florencio Varela y diez alcaidías en Moreno, Tres de Febrero, Tigre, La Plata, Hurlingham, Morón, La Matanza, Ezeiza, Lanús y Quilmes.

«Esta crisis tenía una larga historia. El Gobierno anterior había ampliado en 1.100 plazas el sistema, hay que decirlo. Pero la cuestión era cómo solucionar de fondo y de raíz el problema del sistema penitenciario de la provincia. Las soluciones de problemas estructurales y profundos no se consiguen en un día», agregó el gobernador de la provincia.

«En cuatro años, el Gobierno anterior construyó 1.100 plazas nuevas. En dos años con pandemia este gobierno construyó el doble, 2.200 plazas penitenciarias. Y en los próximos dos años nos proponemos terminar las 12.000 plazas de las que hablamos desde el primer día. Vamos a hacer una verdadera transformación. El sistema penitenciario bonaerense va a dejar de ser una tortura para convertirse en un camino de reinserción social de aquellos que les toca ir presos», concluyó Kicillof.