El Gobierno nacional amplió el alcance de las becas Progresar, incorporando a jóvenes de dieciséis y diecisiete años para mejorar sus condiciones y que puedan terminar sus estudios secundarios. De este modo, la beca permitirá incluir al programa a aproximadamente 1.030.000 jóvenes, de los cuales alrededor de 370.000 perciben la Asignación Universal por Hijo (AUH).

El presidente Alberto Fernández encabezó el anuncio este mediodía, junto con el ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk; la directora ejecutiva de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), Fernanda Raverta, y el presidente del bloque de diputados del Frente de Todos, Máximo Kirchner. Fue en un acto en el Museo del Bicentenario, donde también participaron ministras y ministros de Educación, intendentes, rectoras y rectores, docentes y gremios.

«Nos tocó un tiempo traumático en el que muchos jóvenes dejaron de ver el horizonte que soñaban porque no sabían cuándo terminaba el momento ingrato de la pandemia, pero ahora el Estado tiene que estar presente ayudando a los que más les cuesta», sostuvo Fernández, luego de escuchar la música de las orquestas de alumnas y alumnos de General Rodríguez y Carlos Keen. 

El mandatario remarcó que este estímulo «no es un gasto: es una inversión para tener una sociedad mejor». Y enfatizó: «Estamos abriendo a muchos jóvenes la posibilidad de no quedar atrapados en el tiempo. Es importante que estudien para que todos tengan la misma posibilidad de crecer».

Por su parte, el titular de la cartera educativa destacó que el Progresar es parte del trabajo que el Gobierno nacional viene desarrollando para fortalecer y ampliar el derecho a la educación. «Hoy estamos invirtiendo en una política educativa que tiene por objetivos mantener la presencialidad plena y solucionar los problemas que tuvimos y tenemos, entre ellos, que cerca de finalizar la secundaria muchas chicas y muchos chicos empiezan a irse de la escuela». El ministro agregó que por ese motivo han «ampliado las becas Progresar hasta los diewciséis años y diecisiete años y, además, ahora son compatibles con la asignación universal. Somos un Gobierno que gestiona una política protectora de las chicas, los chicos y sus familias», dijo Perczyk.

Vale remarcar que los fondos para ampliar la llegada del programa provienen del Fondo Fiduciario Público que creó el Estado nacional a partir del pago del Aporte Solidario de las Grandes Fortunas, una ley que impulsó en el Congreso Máximo Kirchner.

«Estas pibas y pibes son prueba de que otra Argentina es posible. Es el Estado el que evita que la marginalidad le termine poniendo armas a nuestros jóvenes en las manos. Queremos que les pongan instrumentos musicales en las manos, computadoras, y que les den la posibilidad de soñar un mundo diferente», resaltó Kirchner.

En tanto, Raverta dijo que para el Gobierno «es muy importante» que las y los jóvenes finalicen sus estudios. «Cada materia y cada año que terminan es un año en donde la patria se va reconstruyendo con el esfuerzo individual que hacen ustedes, pero con el esfuerzo colectivo de un Estado que los acompaña».

El Progresar es una política de asistencia económica y pedagógica para acompañar las trayectorias educativas de las y los jóvenes que hayan visto interrumpida su educación o se hayan desvinculado del sistema educativo. La pandemia profundizó las desigualdades para la inserción en la escuela secundaria, sumada al desmantelamiento del programa Conectar Igualdad, que dificultó el acceso a la educación de las y los adolescentes y jóvenes. Ahora, la ampliación de la prestación del programa abarca la franja etaria de dieciséis a veinticuatro años inclusive.