Este martes 7 de diciembre regresa la fiesta emblemática de la electrónica local bajo el concepto “La fábrica de baile” en Eso Estamos y el Galpón de CITA (62 e/1 y 115)

Ese 7 de marzo ya era 8 cuando el DJ Paul Henta volvió a su casa. Eran apenas las 10 de la mañana, horario relativamente temprano e inusual. Generalmente solía llegar a las 2 de la tarde y retirarse exactamente un día después. “Veinticuatro horas ahí adentro-repasará la rutina-: armando, luego fiesta, desarmando, haciendo los números  para  pagar a la gente”.  Pero aquella edición de 2015 había tenido lugar un teatro de la calle 43, lo cual la logística era algo más simple en otras ocasiones.

Y es que desde el Club Ferroviario al Campo de Deportes, a lo largo de seis años y muchas ediciones la fiesta había circulado por lugares tan diversos como su propuesta en sí y con un concepto acorde a cada lugar. Algo que había comenzando ese mismo día, pero siete años antes, cuando Santiago Asef- “una de esas personas que vive en el futuro”- imaginó un evento en Casa del Pueblo. Poniendo 10 pesos cada uno y sacando hasta cuarenta carretillas de escombro para acondicionar el sótano del viejo recinto de calle 49, aquella noche se estrenaría una celebración que mutaría con el tiempo pero mantendría ciertos lineamientos intactos y la premisa de contar con dos pistas.

Y así como originalmente se centraría en la electrónica, posteriormente tampoco se cerraría en ella. A lo largo de los años conciliaría distintos géneros, inclusive dentro de la electrónica, así como generaciones  o formatos, combinando live sets con dj sets. Años-corresponde decir- en los que la electrónica no gozaba de tanta popularidad ni ocupaba un rol tan central como hoy ocupa en la comunidad artística.

Fue precisamente antes de esa explosión que -conciente o inconcientemente- se desactivaría este encantador delirio. “Quizá dio un paso al costado o se corrió para que lleguen otrxs”, dirá el DJ. Sin embargo ni él ni su aliado Andrés Sabat-otro referente de las bandejas- detendría sus caminos ni otros proyectos como el Bailen Room o inclusive Les Modernes, donde sumarían a Fach.

Pero sabe bien cualquier 24 hour party animal  que la fiesta nunca termina: solo sigue en otro lugar. Y tres semanas atrás, Sabat le propuso a Henta ir a ver un lugar en el que había tenido lugar la Jam Putx: En Eso Estamos. Se trata del centro cultural que funciona lindante a CITA, la histórica cooperativa textil cuyas fascinantes máquinas custodian la fábrica como gigantes que fingen estar dormidos pero en verdad están agazapados. Como si es tiempo suspendido no precisara más que la mano indicada del operario para darle vida al imponente galpón. Alguien dijo que no hay nada más humano que las máquinas, pues solo los humanos pueden crearlas o manejarlas. Algo que un célebre guitarrista debió haber aprendido después de tantos años en un taller. 

Lo cierto es que Henta volvería a sentir la necesidad de reactivar los engranajes.  No está chequeado pero la respuesta de Sabat habrá sido más o menos la siguiente: “¿Fiesta? Sostenme el vaso…”. Ifwenger traduciría el concepto y de a poco delinearían el regreso con un line up tan variado como atractivo. Ramiro Jota estárá presentando su nuevo live set en exclusiva; La Secta volverá a mutar con un Electronic live set; Pau Henta cerrará con su “techno mala onda”; Andrés Sabat, el otro socio fundador “volverá a su primera amor” y registrará la noche”; desde la cabina y la también la producción, Fach. Y además la presencia de las nuevas y no tan nuevas caras de la escena: Lucía Esquivel se estará presentando en formato B2B junto a Mariano Iramain, luego de que tome el control de la cabina Aleci7a. Todo ambientado por la experiencia visual y puesta escénica de Posta Records.

Hay una mentira histórica pero muy propia de esta era auto-superada y meritócrata: haz lo que amas y no tendrás  ni un día el resto de tu vida. Falacia: si hay algo por lo que se trabaja y vale la pena es por amor. Por eso la fiesta que regresa este martes  de diciembre tiene un nombre amplio pero claro: LOVE*.  

“La LOVE*  es mucho más que una fiesta: es un espacio- comenta Henta-. Ahora que volvimos queremos  recrear ese espacio representado por muches artistes, en su mayoría platenses. Nunca nos interesó que la fiesta sea aun artista y el resto alrededor. No sin interesa combinar pibx que recién empiezan con gente que hace veinte años que está tocando.  O dj sets con bandas”. Y añade otra de las características: “Cada edición tiene un concepto distinto. Y esta vez el lugar me lo facilitó bastante. Estás en Berlín”. 

Respecto a la estética musical “no existe un lineamiento de genero o estilo en la fiesta. Van a encontrar cosas muy distintas en un mismo relato. Por lo general  las fiestas son más house o  más techno o mas electro. Nosotros hacemos todo lo contrario porque nos gusta.  Me gusta que se quiebre es. Que haya un DJ pasando techno a las 22, horario en supuestamente hay que pasar  house”.  Y eso repercute en la pista: “Te puedo decir que el clima de las fiestas apunta es a eso: al no tener una estructura definida,  surge muy espontáneamente. No nos interesa que vaya el publico de tal música”. Y cierra: “Es un espacio que tratamos de construir y generar para que un publicó disímil se sienta cómodo,  pueda encontrarse y compartir un mismo espacio donde van a pasar un montón de cosas”.