Por Ramiro García Morete

Como ya hemos dicho en alguna ocasión, los temas de Vita Set parecen cantados como si el narrador «sostuviera un trago hablándole al oído a alguien en el reservado de algúna disco o boite… aunque quizá esté más cerca de una fiesta privada o electrónica en alguna casa con parque». Y es que la banda construye un universo meticulosamente para orientar el sonido -delicada combinación de soft rock contemporáneo, electropop francés y el pop nacional de los ochenta- para generar una escena. Y en esa escena -entre pads, sintetizadores y oscilaciones- cada canción parece sonar perfectamente como soundtrack de un romance o un baile, si es que ambos no tratan en definitiva de lo mismo. Por eso, tras la salida de Affaire, el segundo y muy bien producido álbum del grupo, Vita Set finalmente puede tener la cita más esperada: una presentación oficial en el bonito escenario de Sala Ópera este viernes 5 de noviembre a las 20 horas. Tato Urbitzondo, vocalista de la banda, dialogó con Contexto.

En sintonía con Affaire, como esa peli sobre encuentros y desencuentros sentimentales que es, ¿este show es como concretar la ansiada cita con la persona que te gusta?

Sí, sin dudas. Llega un momento en el que la virtualidad no alcanza. En algún punto esos mensajes y chats que intercambiás con otra persona tienen como deseo un posible futuro encuentro. Es algo que no lo decís pero está. Con los shows en vivo creo que pasa lo mismo y se evidenció en la pandemia. Por más que las bandas sacaran discos y temas durante la cuarentena, estaba latente esa falta que representa no tocar en vivo. Creo que es un momento clave para volver a seducir al público, al de siempre y a uno nuevo, y volver a generar esos espacios donde la gente vaya a ver una banda y salga de ahí cambiada, interpelada; que sienta haber formado parte de algo que trasciende cualquier historia de Instagram.

¿Cómo se preparan?

Nos venimos preparando hace mucho para este show, va a ser el más grande hasta el momento para la banda. Va a haber una puesta importante y ambiciosa que busca ampliar lo máximo posible el universo de Affaire. Tenemos muchas ganas de tocar, probablemente más que cualquier otro show. Nos sentimos en un gran momento.

La banda viene delineando toda una estética. ¿Eso se trasladará a la puesta y narrativa del show?

Sí, bastante. Desde las salidas de los singles adelantos de Affaire hasta la salida completa del disco, venimos trabajando en una línea estética más relacionada a lo vintage. Para este show tomamos elementos de eso pero tratamos de buscar un quiebre desde un lugar más moderno. Creo que la gente que nos suele ir a ver va a sorprenderse con el vestuario y la propuesta estética. Si bien conserva la identidad de la banda, hay algo más arriesgado donde se lleva al límite ciertos parámetros. Pero más no quiero decir.

Con un poco de perspectiva, ¿qué análisis hacés del disco ya girando y qué continuidades y diferencias marcarías en relación al disco anterior?

El disco salió en mayo de este año y todavía le seguimos encontrando nuevos significados y nuevas formas de ver lo que hicimos en su momento. Fue un proceso de dos años, desde la composición hasta la salida, en el que se fue gestando esta idea del affaire como una aventura amorosa fugaz pero intensa. Hoy también lo vemos como la representación de lo efímero de estos tiempos, donde hay una tendencia a sintetizar los mensajes e ideas cuando nos relacionamos. Esta síntesis está presente en la superficie del disco, desde su nombre corto y desde su duración (7 canciones). Hay una adaptación en el lenguaje musical y visual que nos permite hacer música que se justifique con el contexto en el cual la sacamos. Sin embargo buscamos hablar de cosas que trasciendan a la coyuntura actual y pueda permanecer en el tiempo más allá de un primer impacto. Affaire no solo se define por las historias de amor virtual sino por sobre de qué forma son contadas. La forma es inherente al contenido y viceversa, según lo vemos nosotros.

En relación al primer disco La Edad de Oro hay otra madurez lógica por la edad y una búsqueda aún mayor por encontrar una identidad sonora que proponga algo nuevo. Después creo que ambos están sostenidos por las ganas de hacer una obra tan abarcativa como lo es un disco y no dejan de ser etapas de la banda. No queremos casarnos con ningún sonido, sino ir tras la reinvención de nosotros mismos.

¿Qué planes a futuro -cercano o lejano- tienen?

Es un momento bisagra para los shows en vivo. Hoy estamos focalizados en tener un show donde no solo sean cinco pibes tocando unos temas, sino que desde la imagen y puesta en escena se genere algo más grande que la música y que incluso termine potenciando a esta. Creemos que a la hora de pensar un show es importante tener imaginación para poder sostener la narrativa de tus canciones de una manera que tenga impacto y a la vez coherencia con la música y la esencia de la banda. Es un equilibrio que se alcanza más que nada con experiencia y sabiendo decodificar qué es lo que sucede abajo del escenario mientras tocás. También nos encantaría alquilar alguna quinta o algún lugar dentro de la provincia de Buenos Aires donde podamos estar dos semanas componiendo nuestro próximo disco. Sin celus ni distracciones. Ir a trabajar y ver qué pasa. Nunca lo hicimos y podría estar increíble.

Algo para agregar que te parezca importante.

No tengo mucho para agregar… solo que vayan el 5 al Ópera así pueden ver lo que es, por lo menos para nosotros, nuestra mejor faceta.