El gobernador bonaerense Axel Kicillof y el embajador Daniel Scioli mantuvieron este miércoles una reunión con representantes de más de setenta firmas argentinas, brasileñas y multinacionales en la sede de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP) con el objetivo de incrementar las exportaciones e incentivar las inversiones productivas en la provincia de Buenos Aires.

Las autoridades fueron recibidas por el vicepresidente de FIESP, Rafael Cervone. Del encuentro participaron además el presidente de la Asamblea Legislativa en ejercicio de la Gobernación del Estado de San Pablo, Carlão Pignatari; el cónsul general Luis María Kreckler; el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa; y el jefe de Asesores, Carlos Bianco.

«Estamos llevando adelante una batería de políticas que nos permitan asegurar que la reactivación luego de la pandemia sea lo más rápida posible», aseguró Kicillof durante la conferencia de prensa posterior a la reunión. Y agregó: «Estamos ante una oportunidad muy grande para que la recuperación no nos deje en el mismo punto de partida previo al coronavirus, sino en una situación mejor».

A diez días de las elecciones, el mandatario detuvo momentáneamente sus recorridas de campaña, actividades cara a cara con la población y visitas a pymes y fábricas, y realizó un viaje exprés al país vecino para participar junto a Scioli de la reunión con los industriales paulistas. Con el plan de vacunación muy avanzado, la mira está puesta en acelerar la recuperación económica, proceso que después del macrismo había sido interrumpido por la pandemia.

Los principales temas abordados en la reunión entre funcionarios y empresarios fueron proyectos ligados a los sectores de la energía, industria naval, infraestructura, logística, comunicación, incentivos a la producción y la inversión y parques industriales, enumeró Kicillof. 

Como resultado del encuentro, Scioli tuiteó que «Rafael Cervone nos adelantó que la visita del gobernador Kicillof marca la apertura de los eventos comerciales pospandemia». A su vez, Kicillof también afirmó que «ocho empresarios pidieron reuniones la semana próxima en Buenos Aires» para avanzar en proyectos en común.

El mandatario se refirió también a la relación comercial y diplomática entre Argentina y Brasil. «Soy un convencido de que no hay futuro para la Argentina sin integración con Brasil y el resto de la región». Añadió que «de las discusiones que hay en torno a la integración regional se sale profundizándola y mejorándola». 

Las declaraciones de Kicillof se enmarcan en un momento del Mercosur en el que Argentina y Brasil han limado asperezas y ha habido un mejor diálogo para tratar los temas comerciales. 

«En un escenario global en el que observamos guerras comerciales, lo más seguro que tenemos es la integración entre la Argentina y Brasil, que debe profundizarse y contar con certidumbre y una planificación de largo plazo», amplió.

Por su parte, Scioli también destacó la importancia del comercio con Brasil. «Aquí, junto a todo el poderoso corazón industrial de San Pablo, estamos demostrando que la manera de salir adelante es con la sinergia entre lo público y lo privado», remarcó. 

A pesar de las diferencias políticas entre los Gobiernos de Alberto Fernández y Jair Bolsonaro, el comercio bilateral viene creciendo. En octubre, la relación comercial entre ambos países arrojó un superávit para la Argentina de 92,4 millones de dólares, consecuencia de 1.218,28 millones de exportaciones nacionales frente a 1.125,84 millones de origen brasileño. Esto se dio en el marco de un aumento del 50,5 % de crecimiento interanual de las exportaciones argentinas a Brasil, que ya acumulan 9.360 millones de dólares en lo que va del año.

En tanto, Pignatari dijo que «así como San Pablo es el corazón de la industria de nuestro país, sabemos que la provincia de Buenos Aires es el corazón industrial de la Argentina». Y agregó: «Nuestros países son interdependientes: el crecimiento de la Argentina favorece también al crecimiento de Brasil, y por eso necesitamos una relación cada vez más fuerte».

«Vamos a utilizar todas las herramientas que tenemos y a hacer todos los esfuerzos que estén a nuestro alcance para que la provincia de Buenos Aires sea una segunda patria para las empresas brasileñas que se radiquen, para que puedan trabajar y tener un contacto directo con el Gobierno para brindar respuestas a sus necesidades», concluyó Kicillof.