Martín Guzmán mantuvo este viernes una cena con la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en el marco del viaje oficial del Gobierno argentino que participa en Roma de la asamblea del G20. El encuentro es la antesala al que mantendrá este sábado el presidente Alberto Fernández con la titular del FMI para avanzar en la negociación para reemplazar el fallido acuerdo stand by firmado por Mauricio Macri en 2018. 

Además de la reunión informal con la directora del Fondo, el ministro se reunió con su par de Francia y director general del Club de París, Bruno Le Maire, y con el de Rusia, Anton Siluanov, piezas claves también en la negociación de Argentina. 

«Otro muy productivo encuentro con el ministro de Economía y Finanzas Le Maire y el director general del Tesoro, Moulin, con quienes llevamos tiempo construyendo soluciones a problemas complejos en el seno del multilateralismo», señaló el ministro luego de la reunión con el ministro francés. 

También participó del Foro de ministros de Finanzas y de Salud del G20 junto a la ministra Carla Vizzoti, donde elevaron propuestas para escalar la producción mundial de vacunas y generar un acceso equitativo a ellas. Allí pidió establecer normas que garanticen que la nueva asignación de derechos especiales de giro (DEG) realizada por el Fondo Monetario Internacional pueda ser utilizada para hacer frente a los retos de la pandemia. 

Alberto Fernández participará del encuentro de mandatarios del G20, donde buscará cosechar apoyos a la posición Argentina en la negociación con el Fondo, y reiteró el pedido de bajas en las sobretasas que cobra el organismo a países deudores de préstamos mayores a la cuota que le corresponde. 

Al mismo tiempo, el Gobierno argentino pedirá una nueva línea de crédito, a través del denominado fondo de resiliencia que trabaja el FMI, a través de la asignación de derechos especiales de giro. Esto se sumaría al plan de facilidades extendidas que pide el país para estirar el plazo en que debe cumplir con el pago del acuerdo stand by por 44.000 millones de dólares que recibió el Gobierno de Mauricio Macri en 2018. 

El cronograma que busca evitar la Administración de Alberto Fernández contempla el pago de 19.000 millones de dólares en 2022, otros 18.000 millones en 2023 y cerca de 5.000 millones en 2024.