Mientras el nuevo Código de Convivencia Ciudadana presentado por el Municipio de La Plata avanza en las comisiones y se encamina a tratarse en el recinto del Concejo Deliberante, organizaciones, sindicatos, trabajadoras y trabajadores comienzan a organizarse para manifestar su rechazo a un proyecto que consideran «de INconvivencia».

Este martes, un plenario en la Central de Trabajadores Autónoma (CTA) reunió a organizaciones sociales, políticas, religiosas y de derechos humanos, que manifestaron su preocupación por el Código, con dos críticas centrales: la persecución a trabajadoras y trabajadores que desarrollan sus tareas en la vía pública y los límites de la protesta social.

Ángel Ibáñez, referente del Movimiento Surge, una de las organizaciones que convocó al encuentro en la CTA, catalogó como «Código de INconvivencia» el proyecto presentado por el Ejecutivo municipal. En ese sentido, destacó que tiene «inconsistencias y falencias», por lo que buscarán frenarlo.

En diálogo con Contexto, Ibáñez enumeró algunos de los problemas que desde las organizaciones reconocen en el proyecto, como los límites a la protesta social en un contexto donde «este Gobierno paga miserias», y las multas a vendedores callejeros, «siendo La Plata una de las ciudades con mayor desocupación y más del 40 % de su población fuera del sector productivo, por lo tanto, la política que lleva adelante es para zafar, con venta ambulante y las ferias, que hacen que muchos platenses puedan vivir en una situación como la que estamos hoy».

«Es una barbaridad, creemos que es meramente político. Intenta reforzar en los sectores más recalcitrantes platenses el voto, y en ese marco atenta contra el conjunto de la sociedad platense», cuestionó el referente de Movimiento Surge.

Tal como viene informando Contexto, el proyecto ya pasó por la Comisión de Seguridad y Derechos Humanos y la semana pasada desembarcó en Legislación, donde se espera un pronto despacho para ser tratado el 3 de noviembre en el recinto del Concejo Deliberante local. Allí, el oficialismo con sus catorce ediles podría aprobarlo, a pesar de la resistencia del Frente de Todos, que reúne diez bancas.

Las organizaciones que se reunieron en la CTA entienden que es fundamental desarrollar un plan de lucha, que incluya movilizaciones, para lograr frenar la avanzada del nuevo Código. Se espera que se sumen a la ya convocada por manteros, trabajadoras y trabajadores sexuales, vendedores ambulantes, artistas callejeros, recicladores urbanos y otros trabajadores de la economía informal, los sectores más afectados por las penas y multas que propone el Código de Convivencia.

Estos espacios se nuclearán el miércoles en Plaza Italia, desde las 10 hs, para movilizarse hacia el Palacio Municipal bajo la consigna «No al código criminalizador, discriminador, xenófobo y clasista».