El Gobierno nacional volvió a activar su agenda de negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para lograr un acuerdo superador del firmado por la Administración de Mauricio Macri, con un encuentro que mantuvo el ministro de Economía, Martín Guzmán, con la titular del organismo, Kristalina Georgieva, en Washington. 

El funcionario argentino arribó a Estados Unidos esta semana para participar de la asamblea anual del FMI y el Banco Mundial y de la Cumbre de Ministros de Economía del G20, con la mira puesta en la negociación que encabeza para reformular los términos del acuerdo stand by alcanzado en 2018 por 44.000 millones de dólares. La intención del ministro, como viene adelantando en actividades anteriores, es además lograr una reducción de la sobretasa que cobra el organismo para los préstamos que superan la cuota de cada país miembro. 

«Valioso encuentro con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, para avanzar en resolver la deuda insostenible con el organismo», dijo el titular de la cartera económica en sus redes sociales, desde donde pidió «que su conducción siga dando pasos que cambien el ethos del FMI, dejando atrás aquel moldeado por el poder financiero global que contribuyó a un mundo más desigual e inseguro por otro que favorezca un desarrollo sustentable de los pueblos». 

El encuentro se desarrolló en Washington y, además de los dos representantes de ambas partes en la negociación, estuvieron presentes el representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos, la subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental, Julie Kozack, y el jefe de la misión para Argentina, Luis Cubeddu. 

Luego de la ratificación en el cargo de Georgieva el lunes, tras la investigación que buscaba determinar si había favorecido a China durante su presidencia en el Banco Mundial y que tuvo en vilo su continuidad al frente del organismo, retomaron las negociaciones que llevan más de un año de encuentros entre ambos. 

La posición del Gobierno argentino es la de insistir en la reducción o eliminación del sobrecargo que podría implicar una carga de 900 millones de dólares adicionales al préstamo récord otorgado al macrismo en plena crisis cambiaria. 

Luego de ese encuentro, el ministro se reunió con un hombre fuerte del Tesoro norteamericano, cercano a la secretaria del organismo, Janet Yellen, pieza clave en la negociación argentina con el Fondo por la posición predominante de Estados Unidos en las decisiones del organismo de crédito.