Por Manón Gate

Hoy por la tarde, desde las 19, la Secretaría de Género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata y la Agrupación Rodolfo Walsh, coordinarán una entrevista pública a Grecia Villalba, docente, militante peronista y referente matancera de la lucha por los derechos de la comunidad LGBTINB+. La actividad se desarrollará en el marco de las Jornadas Experiencias 100 Años con Freire: Hablar la palabra y transformar la realidad.

Oriunda de Santiago del Estero, esta docente viene caminando desde hace años la lucha por la visibilización de las personas trans en espacios de trabajo y la necesidad de eliminar todas las formas de discriminación que vulneran sus derechos al punto de rebajar la expectativa de vida para las travestis, trans, no binaries y otres a alrededor de cuarenta años.

Las identidades trans dislocan, por lo general, las prácticas y rutinas que en los ambientes educativos se asignan a los varones y a las mujeres. Lograr hacerse un lugar en los dispositivos educativos no fue un camino fácil para Grecia: «luché mucho para poder subsistir en espacios donde parecía que no había un lugar para mí, no tenía muchas opciones de las que había y elegí esa, estar en esos lugares donde yo no formaba parte de lo normal”, comentó recientemente en sus redes sociales.

Y es que la cuestión de las identidades disidentes no sólo debe ser visibilizada, sino también politizada, pues su presencia acompaña a los seres humanos desde siempre. La encontramos en los mitos griegos, cuando a Aquiles lo disfraza la madre de mujer, de niña, para protegerlo, o cuando Mulán se monta como guerrero para poder reemplazar a su padre en la defensa de China de los mongoles, tal como lo cuenta una película infantil de Disney, y así podríamos estar hasta mañana.

Como dice el pedagogo Estanislao Antelo, «la educación toca siempre algo del orden de lo que puede ser de otra manera, de lo que va más allá de lo necesario, de la metamorfosis». En ese sentido, la trayectoria y las proyecciones de Grecia nos invitan a hacernos cargo de la posibilidad de transformar el mundo a partir de la educación, concibiéndola no sólo como una instancia de transmisión cultural, sino como la posibilidad de un encuentro con le otre que resulte capaz de mediar la relación entre los sujetos y el mundo, con el objetivo de crear cauces y articulaciones intersubjetivas e interseccionales contrahegemónicas para hacerlo más digno, justo y divertido.

Desde el 2015 Grecia está al frente de la organización LGBTINB+ Diversidad Transformar, y este año su militancia le permitió acceder a una candidatura al Consejo Escolar del más grande de los partidos del conurbano bonaerense.

¿Qué podría aportar la obra y la práctica de una docente trans a la perspectiva freireana? El gran pedagogo brasileño dio cátedra de hacer lo que dice que hay que hacer: descentrarse de su rol pedagógico al que accede en condición de hombre blanco adulto y habilitar la emergencia de los universos vocabulares subalternizadxs, cuya legitimidad no necesita ser validada. En ese sentido, Freire recibió muchas críticas por el lenguaje machista utilizado en «Pedagogía del Oprimido», y lo corrigió en sus siguientes obras con un lenguaje más inclusivo, desde el reconocimiento de que su posición en el mundo no le permitía vivenciar la exclusión que para las mujeres y las disidencias podían implicar sus prácticas discursivas y sus modos de construir dispositivos de enunciación colectiva.

En cierto momento del secundario, permítanme un comentario a título personal, mi curso tenía una docente a la que le decíamos La Travesti. Cuenta Grecia: «mi escudo siempre fue el respeto, la empatía, mi deconstrucción, el comprender que ser una mujer trans no era un impedimento para lograr parte de mis sueños, lo posible, aunque lo mirase lejos».

Nunca supe bien si esa docente de Psicología de mi escuela entrerriana era realmente una mujer trans o cis, pero su calidez era tan grande y su desempeño tan comprometido que ni siquiera nos salía burlarnos de ella, y su apodo, si bien secreto, nunca era dicho con malicia. Hoy todes recordamos a esa profesora como lo que fue y seguro sigue siendo: una excelente profesora y una comprometida trabajadora de la educación.