El INDEC dio a conocer este martes el índice de precios al consumidor, que, por quinto mes consecutivo, mostró una desaceleración respecto del mes anterior y fue del 2,5 %: la más baja del año. 

En términos interanuales, la inflación mostró un alza del 51,4 % (había marcado 51,8 % en julio) y acumuló en los primeros ocho meses del año un 32,3 %. 

Los rubros de educación (4,2 %) y salud (4,2 %) fueron los que mayores incrementos tuvieron. En el segundo caso, el organismo estadístico informó que la suba se explicó por el aumento en las prepagas y en medicamentos. A fines de julio, en el marco de la paritaria de los trabajadores de sanidad, se autorizaron aumentos del 9 % en agosto, 9 % en septiembre y 9 % en octubre para los servicios de medicina prepaga.

Del otro lado de la tabla, el rubro comunicación tuvo una retracción del -0,6 %, explicada por la marcha atrás que tuvieron que dar las empresas con los aumentos de mayo y junio que no habían sido autorizados por el ENACOM. Desde el Centro de Economía Política para la Argentina (CEPA) señalaron que hasta el 30 de noviembre inclusive las tarifas en los servicios de comunicación se mantendrían, hasta que el 1° de diciembre se realice una revisión autorizada por el organismo regulador. 

La suba de alimentos y bebidas no alcohólicas, el rubro más preponderante en la medición de pobreza e indigencia, se ubicó en agosto un punto por debajo del nivel general. La última vez que había registrado un incremento por debajo del promedio había sido en mayo. 

En este segmento se destaca la baja registrada en algunos de los cortes de carne vacuna más consumidos: picada común (-3,5 %), asado (-2,6 %), paleta (-1,9 %), cuadril (-0,3 %). En contraposición, los que impulsaron la suba de agosto fueron leche, productos lácteos y huevos; pan y cereales; café, té, yerba y cacao; azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc.; y aceites, grasas y manteca. 

En términos interanuales, los alimentos registraron un 53,4 % de incremento contra agosto del año pasado, cifra que el mes anterior había sido del 56,4 % (una reducción de tres puntos). Según el CEPA, sin aumentos en los combustibles pautados para lo que resta del año ni el tipo de cambio –si se mantiene la estabilidad de los últimos meses–, señalan potenciales aumentos en el rubro. Sin embargo, destacaron que «se ha observado que en lo que va del 2021 salvo en agosto, los aumentos se han disociado del incremento de costos. Es decir, ni los aumentos de luz, gas, combustibles, ni la variación del tipo de cambio, explican la inflación del rubro este año». 

«Aunque se escuchan voces que sugieren nuevos aumentos derivados de las tensiones cambiarias de dólar blue (que no forma precios) y de la reapertura paritaria de este mes, esto no debería suceder en la segunda etapa del año», indicaron.