El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López, anunciaron este mediodía en una conferencia de prensa en Gobernación que Provincia logró una reestructuración de la deuda en moneda bajo ley extranjera con el 98 % de los acreedores. El último viernes había finalizado el proceso de recepción de ofertas a la propuesta de reestructuración de esos compromisos.

«Hemos obtenido una adhesión suficiente para canjear prácticamente el 98 % de la deuda en moneda extranjera y bajo ley extranjera», comenzó López. «Es un resultado muy positivo que nos permite recuperar las condiciones para tener una deuda sostenible», remarcó.

La reestructuración implica un alivio financiero de más de 4.600 millones de dólares entre este año y 2027, triplica los plazos de repago y reduce fuertemente las tasas de interés. «Esto permite tener espacio para realizar las inversiones en infraestructura social que la provincia necesita», valoró López.

De este modo, el Gobierno de Kicillof reestructura 7.100 millones de dólares, de los cuales 5.000 millones fueron tomados por la Administración de María Eugenia Vidal.

Luego de los detalles técnicos que dio López, Kicillof enmarcó la negociación tras «un proceso de endeudamiento de la Argentina que llevó adelante Macri a nivel nacional y la gobernadora Vidal a nivel provincial». Agregó que el Gobierno anterior «representó el ciclo de endeudamiento más ruinoso por su velocidad, por la composición».

Acto seguido, destacó el trabajo realizado y cuestionó a los medios opositores por posicionarse en favor de los acreedores durante la negociación. «Se trabajó día y noche los siete días de la semana, y durante todo este proceso hubo quejas de acreedores y la prensa hegemónica le dio la razón a los acreedores», dijo al iniciar su intervención.

Asimismo, criticó a los dirigentes de Juntos por el Cambio Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, quienes la semana pasada se quitaron responsabilidades por la deuda en dólares que tomaron durante sus gobiernos en el período 2015-2019 y buscaron generar confusión en el marco de la campaña electoral comparándola con la deuda en pesos que tomó el actual Gobierno. 

«Quieren borrar con la mano y el codo lo que escribieron con la mano», sostuvo Kicillof. «No es difícil comprender que el endeudamiento más complejo es el que está en dólares con acreedores privados. Para que se entienda mejor, es colocar deuda en Wall Street, lo que nos llevó a varios default. No tendrían que haber hecho lo que hicieron», reforzó.

Kicillof subrayó también que la deuda en dólares que contrajeron Macri y Vidal no se volcó en mayores obras. «¿Hicieron más obras? No. Se interrumpieron y pasaron al PPP», objetó. En este punto, López puntualizó que Provincia profundizó la relación con organismos multilaterales para obtener créditos destinados a la inversión en infraestructura.

«Endeudaron a la provincia de Buenos Aires mucho y en dólares. Tan malo fue el proceso de endeudamiento, tanta impericia mostró, que el 94 % de la deuda vencía los años siguientes. Vencía toda junta en cuatro años. Imposible de pagar», explicó Kicillof.

Con Vidal, el stock de deuda en moneda extranjera creció 68 %. De los 5.420 millones de dólares de 2015, pasó a 9.134 millones en 2019. El peso de la deuda en moneda extranjera creció sustancialmente hasta alcanzar el 83,7 % del total. Esto, a pesar de que la provincia recauda en pesos. A su vez, en los cuatro años de Vidal se emitió deuda internacional por casi el doble de lo emitido en los ocho años previos, según datos del Ministerio de Hacienda bonaerense.

«Vidal recibió indiscutiblemente una provincia claramente menos endeudada que la que dejó. Lo que hizo es insostenible, porque la deuda que dejaron dejó una relación desproporcionada con lo que recauda la provincia», aseguró el gobernador bonaerense.

«Cuando vieron que no podían pagar, ajustaron sobre otras áreas, como hacen todos los Gobiernos neoliberales», graficó Kicillof. Y concluyó: «Ahora estamos ante un trabajo que se hizo muy concienzudamente. Para los y las bonaerenses significa que no va a haber que hacer ajustes, que, si no resolvíamos esto, había que haber hecho».