Tras un lapso de más de un año de diálogo y negociaciones, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires logró un acuerdo de reestructuración de deuda pública bonaerense con privados bajo ley extranjera. El entendimiento, adelantado por la propia gestión, fue logrado un día antes de la fecha límite pautada por el Ejecutivo y obtuvo la aprobación del 90 % de los acreedores.

De esta manera, el Gobierno de Axel Kicillof logró esquivar el mentado default al obtener un alivio financiero de más de 4.600 millones de dólares hasta 2027, triplicando los plazos de repago. Cabe recordar que desde 2015 hasta el primer trimestre de 2019, en pleno desarrollo del Gobierno de Cambiemos, la deuda tomada por las provincias creció 363,8 %. En el caso de Buenos Aires, con María Eugenia Vidal a la cabeza, la deuda pública trepó al 431 %, según un informe de la UNDAV.

Ahora, el principal desafío de la gestión de Kicllof se centra en lograr el acuerdo con la porción minoritaria de acreedores que todavía no han accedido a consensuar las condiciones de reestructuración de deuda pública bonaerense.

Cabe destacar que la deuda bonaerense compone el principal eje de la «tierra arrasada» a la que Kicillof hace mención en sus discursos. El gobernador decidió referirse al manejo de las finanzas durante la era de Cambiemos y dejó fuertes definiciones durante un acto en San Nicolás este jueves.

«El Gobierno de Macri llegó y lo primero que hizo fue pagarle a los fondos buitre, no solo lo que pedían, sino más de lo que pedían. Los que entregaron el país y lo hicieron confesando que el Gobierno de Néstor y Cristina les dejó el país desendeudado como nunca, lo hicieron rápido y furiosos», dijo el mandatario bonaerense.

«Se endeudaron, se siguieron endeudando, y cuando les pidieron que empezaran a devolver lo que ya habían fugado, fueron al FMI a pedir el crédito más grande de la historia. Y nos quieren decir a nosotros cómo arreglar este desastre», agregó Kicillof.