Maestro rural, hijo de campesinos, su símbolo de campaña fue un lápiz gigante con el que representaba su profesión y la necesidad de escribir un mejor futuro para todo el pueblo de su país. Pedro Castillo asumió la presidencia este 28 de julio, día en que se cumplió el Bicentenario de la Independencia de Perú.

En su discurso de asunción, Castillo señaló: «La independencia del Virreinato del Perú de España en 1821 no trajo consigo una mejora real para la mayoría de los peruanos; los denominados aborígenes continuaron siendo explotados como ciudadanos de segunda categoría para el erario de la flamante República del Perú. Con el tiempo, a la antigua comunidad afroperuana traída a la fuerza se agregó la proveniente de China y luego del Japón, sangre que enriqueció nuestras venas, pero lleva también consigo el dolor. Estas no son historias de un pasado remoto: hasta muy avanzado el siglo XX, quienes eran señalados como ‘indios’ seguían aportando al Estado una contribución en trabajo conocida como conscripción vial, mientras en la Amazonía muchos pueblos se aislaron voluntariamente ante el avance feroz de los caucheros que impusieron regímenes de esclavitud y violencia, los que fueron ampliamente registrados en el famoso informe inglés llamado el Libro Azul».

«Hasta los pasados años sesenta, muchas haciendas se vendían con campesinos adentro. Incontables peruanos seguíamos viviendo en servidumbre», agregó.

Luego remarcó que «recién con la constitución de 1979, todos los adultos pudimos ejercer el derecho a voto».

«La organización popular logró avances en el acceso a derechos, proceso que se vio truncado por el golpe de Estado de 1992, que sentó las bases para un recorte de derechos, un debilitamiento del Estado y para asentar las reglas que rigen hasta hoy», sostuvo, y afirmó: «Esta vez un Gobierno del pueblo ha llegado para gobernar con el pueblo y para el pueblo, para construir de abajo hacia arriba. Es la primera vez que nuestro país será gobernado por un campesino, una persona que pertenece como muchos de los peruanos a los sectores oprimidos por tantos siglos. También es la primera vez que un partido político formado en el interior del país gana las elecciones democráticamente y que un maestro, más precisamente un maestro rural, es elegido para ser presidente. Es difícil expresar el altísimo honor que esto significa para mí», señaló Castillo en su primer discurso presidencial.

Castillo detalló los desafíos que tendrá como presidente en temas como salud, educación, economía y desarrollo social.

Como gesto trascendente, afirmó: «Debo decirles que yo no gobernaré desde la Casa de Pizarro [la Casa de Gobierno peruana], porque creo que tenemos que romper con los símbolos coloniales para acabar con las ataduras de dominación que se han mantenido vigentes por tantos años. Cederemos este palacio al nuevo Ministerio de las Culturas para que sea usado como un museo que muestre nuestra historia, desde sus orígenes hasta la actualidad».

«Todos los peruanos tenemos que saber que las tareas que tenemos por delante son duras y que nos necesitan a todos», sostuvo.

Finalmente, Castillo señaló: «Convoco a todos los hombres y las mujeres del Perú sin distingos de ninguna naturaleza, para decirles que ahora es el tiempo de la reconstrucción de la unidad nacional. Esta es una tarea que nos compromete a todos; lo haremos en democracia buscando la concertación nacional, asegurando una vez más que el 28 de julio del 2026 regresaré a mis labores docentes de siempre. Como decían nuestros antepasados quechuas antes de emprender una gran tarea: ¡Huk umalla huk sunquilla y huk maquilla! ¡Una sola fuerza, un solo corazón y una misma dirección! Que es la dirección del progreso y la justicia social para todos los peruanos».

El presidente argentino, Alberto Fernández, asistió a la toma de posesión y tras el discurso de asunción de Castillo declaró: «Estoy muy contento, me pareció un buen discurso, con mucha proyección de futuro; de verdad nos podríamos sumar a las palabras de Castillo». «Sabemos dónde están los problemas y las dificultades. Ha quedado al descubierto la importancia del Estado, y me parece que el mensaje ha sido muy claro», sostuvo Fernández.

Mandatarios y representantes de varios Estados que estuvieron presentes en la asunción felicitaron a Castillo por las redes sociales.

El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce, tuiteó: «Con el hermano Pedro Castillo y Dina Ercilia Boluarte Zegarra como Presidente y Vicepresidenta, la hermana República del Perú tiene un gobierno del pueblo y para el pueblo. Su posesión es una brisa de esperanza para la unidad de los pueblos de la Patria Grande. ¡Felicidades Perú!»

El ex mandatario boliviano Evo Morales también estuvo presente y señaló: «A 200 años de la independencia de la hermana República del Perú, llega un presidente del pueblo para la liberación. Hermano del alma y compañero de lucha Pedro Castillo, le deseo mucho éxito al asumir la responsabilidad de conducir con esfuerzo y sacrificio al pueblo peruano».

Por su parte, el canciller de México, Marcelo Ebrad, publicó una foto con el nuevo mandatario peruano y escribió: «Con el Presidente Pedro Castillo, a quien transmití las felicitaciones y mejores deseos del presidente López Obrador y del pueblo de México».

El ministro de Relaciones exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, también tuiteó: «Arribo a Perú para asistir a la toma de posesión del presidente electo Pedro Castillo. Lazos de solidaridad unen al pueblo cubano y peruano».

Y el canciller venezolano, Jorge Arreaza, compartió en la misma red un mensaje en el que señaló: «En nombre del presidente Nicolás Maduro, y del pueblo de Venezuela, saludo y transmito los mejores augurios al presidente electo de la República del Perú Pedro Castillo».