«Liderazgos globales positivos y un trabajo de diplomacia multilateral del que Argentina fue parte hicieron posible este logro», celebró el ministro de Economía, Martín Guzmán, luego de firmar su voto favorable en representación de Argentina a la asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional por 650.000 millones de dólares. 

El instrumento, creado en 1969, no constituye una moneda en sí mismo, sino que es «un derecho potencial sobre un conjunto de monedas» que complementa las reservas oficiales de los países miembros y da liquidez, según explicaron desde la cartera económica.

La nueva asignación de DEG se distribuirá entre los países miembros de acuerdo con su cuota de participación en el organismo de crédito internacional y, en caso de aprobarse, a la Argentina le corresponderían 4.355 millones de dólares. 

«Hoy Argentina dice sí a la nueva asignación de DEG por 650.000 millones de USD, una decisión multilateral positiva para el mundo y para nuestro país», sostuvo el ministro a través de sus redes sociales. 

Por otro lado, y según destacaron desde Economía, «junto a otras naciones, la Argentina apoya la creación de un mecanismo para redistribuir DEG de países que no los utilizarán hacia aquellos más necesitados de liquidez para lidiar con los desafíos de la pandemia y una recuperación sustentable e inclusiva».

En ese sentido, durante la última reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 se discutió la posibilidad de crear un Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad que permita redistribuir esos instrumentos de las naciones que no los necesiten hacia los más vulnerables o de ingresos medios. 

Durante esa cumbre, Guzmán volvió a reunirse con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, con la que dialogaron en pos de «disminuir las asimetrías entre países emergentes y avanzados para una recuperación mundial equitativa», y volvieron a discutir sobre los términos de un nuevo acuerdo entre Argentina y el organismo para refinanciar la sideral deuda que contrajo el gobierno de Mauricio Macri y que el Fondo otorgó para favorecer la reelección de Cambiemos. «En paralelo seguimos trabajando para solucionar el problema de deuda insostenible con el FMI que dejó a nuestro pueblo la Administración anterior», había dicho Guzmán.

El tema de la renegociación de la deuda con el FMI es uno de los problemas que más preocupa al Gobierno Nacional. En ese sentido, el titular del bloque del Frente de Todos en Diputados, Máximo Kirchner, propuso recientemente que la negociación con el organismo internacional extienda los plazos de pago por un período mayor a 10 años. En el marco de su participación en el Congreso, el legislador pidió pensar «cómo vamos a hacer compatible el crecimiento y desarrollo que necesita la Argentina para dar respuesta a la gente con lo que quiere el Fondo».