Por Ramiro García Morete

Ni en Mar del Plata ni en Lobería. Posiblemente -y a riesgo de pecar arrogantemente de localista- tampoco hubiera ocurrido en muchas ciudades del globo. Su coterráneo Matic Dell -joven pero histórico DJ y operador del lugar- le había insistido en que se mudara a La Plata. Sería en el 2014 o 2015 y probablemente en marzo, dado el clima meteorológico, pero también universitario. No recuerda la banda pero sí que era jueves y que se quedó toda la noche. Y que en la función siguiente tocaba Fútbol y también se quedó. Y volvió «al otro día, y al otro día y al otro día». «Fue encantador encontrar lo que estaba buscando -evocará-. Bandas todo el tiempo y de todo tipo, gente generosa y respetuosa». La sensación que le produjo a Matías Carranza -o «El Chino», hoy parte del staff del espacio- es muy similar a lo que le ocurrió a gran parte de la comunidad artística no solo platense: sentido de pertenencia. Desde el 2008, Pura Vida -¿y de qué creían que hablábamos?- generó un lazo interrumpido que trascendió lo musical.

Pero el 2020 pondría un freno que ni las circunstanciales clausuras -promovidas por el vecinalismo que encarna un vetusto diario platense- habían logrado. Con nada menos que dos escenarios funcionando y con una grilla hiperactiva, debería enfrentar -igual que el resto del mundo- un invierno de profunda incertidumbre. Desde entonces (y tras un «veranito» corto en el medio) «el Templo del Rock» subsiste con diversos recursos que incluyen contenidos en redes y con un horizonte cercano: la reapertura. Con capacidad acotada al 30 % y con todos los protocolos, se espera que Pura Vida reabra a comienzos de agosto.

«Fueron meses muy difíciles -introduce Carranza-. Un tiempo de plena transformación para la supervivencia. Antes de la pandemia veníamos trabajando con un doble escenario, ya que estaba ‘el Purita’, un lugar para 20 o 30 personas. Fue un año duro y que va a quedar en la memoria de todos». Desde hace un tiempo, el mote de bar quedó desechado. «No solo se trata de eventos nocturnos. Siempre se generan cosas. Como la radio, ahora en una reconversión a Pura Vida RadioTV. Y Diego (Cabanas, dueño y fundador) siempre fue motor de eventos solidarios».

Durante el verano pasado, Pura llegó a realizar conciertos reducidos y algunos eventos en su vereda. Pero la situación económica apremió, arriesgando la continuidad, por lo que fue necesario recurrir al Estado. «El año pasado tuvimos el apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación, cuando nos entregaron el Fondo Desarrollar. Y este año tuvimos un subsidio que nos llegó por parte de Inamu por un convenio con Cultura de la Nación. Es muy difícil mantener la estructura, el alquiler, los servicios. Nunca es suficiente, pero ayudó a no cerrar».

Uno de los recursos para no solo mantener visibilidad sino cumplir con su función de dar espacio a artistas fue, primero, puravida_radiotv y los contenidos de Instagram, y luego “la evolución de la FM. Ahora estamos transmitiendo desde Twitch, con algunos programas en vivo y las Sesiones Pura Vida. Estamos muy felices de encontrarnos trabajando y generando contenido para las bandas y el espacio”. Con Mario Mario (otro musicalizador y sonidista proverbial del sitio) a la cabeza, la asistencia de Franco Brichetti y la producción de NB Estudios, la cuenta comienza a tener una interesante programación, donde Celina Goñi se encarga de replicar en las plataformas el sonido característico de Pura. «LHM»,  «Desmarcate», «Tacho en radio», «La ciudad sin nosotros» y las trasnoches de vinilos con Mario Mario son algunas de las propuestas. Entendiendo el rock como una idea y no un sonido, los sábados es el turno de Pura Vida Techno, cuya agenda más próxima cuenta con los sets de Milena Adamis (17/7) y Mones Moment y Franco. D (31/7). Por su parte, los miércoles a las 22 tienen lugar las Pura Vida Sessions y esta semana será el turno de Wannakito.

Al igual que con los shows presenciales, las transmisiones de los shows liberan la decisión de cobrar o recaudar a las bandas «como si fuera la taquilla. Pura ofrece el espacio para que se genere cultura y siga creciendo el arte autogestivo independiente».

Para cerrar, una buena noticia: «Vamos a abrir a partir del 5 de agosto con el aforo de la 30 % de capacidad y respetando los protocolos vigentes, con bandas de jueves a sábados. Esperamos que haya una vacunación masiva, que es inminente. Por eso estamos apuntando a dejar pasar. Si bien podríamos salir a abrir ya, la realidad es que vemos que lo mejor es esperar unos veinte días más».