La Cámara Federal de Casación Penal sobreseyó de manera definitiva a la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, entre otros funcionarios y dirigentes, en la denominada causa Dólar Futuro, al rechazar un recurso extraordinario del fiscal Raúl Pleé en el que pedía definir la situación de los acusados en un juicio oral.

La resolución de los camaristas Daniel Petrone, Ana María Figueroa y Diego Barroetaveña se conoció en la tarde del miércoles e implica un sobreseimiento definitivo de todos los imputados, aunque el fiscal todavía puede presentarse ante la Corte Suprema para lograr torcer la decisión de la Cámara.

Cabe recordar que el pasado 13 de abril (cinco años después de la primera declaración indagatoria de CFK en Comodoro Py, luego de dejar la presidencia), los camaristas ya habían dictado el sobreseimiento por inexistencia de delito, luego de que una pericia de la Corte Suprema determinara que en la firma de contratos de dólar futuro en 2015 no se había producido un perjuicio contra el Estado. En el fallo también consideraron que, más allá del resultado de la medida aplicada, se trataba de una política monetaria legal que forma parte de las facultades del Banco Central.

El fallo fue cuestionado por Pleé, quien pedía continuar con la causa en su etapa oral. Sin embargo, este miércoles los integrantes de la Sala I consideraron que el fiscal «ha basado su impugnación en la reedición de agravios que han tenido adecuada respuesta, y que consisten en meros juicios discrepantes con el criterio adoptado, lo que no implica de suyo acreditar relación directa e inmediata entre la materia del pleito y la cuestión federal que invoca».

También sostuvieron que «el impugnante no ha introducido argumentos novedosos que puedan conmover los fundamentos desarrollados por esta Sala que permitan la habilitación de la instancia extraordinaria».

La causa se inició en 2015 por una denuncia que presentaron el entonces senador Federico Pinedo (PRO) y el diputado Mario Negri (UCR) contra la actual vicepresidenta, el entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, el titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, y todo el directorio de esa entidad.

Lo que los legisladores denunciaron fue que los contratos a futuro que celebró la autoridad monetaria se hicieron con cotizaciones más bajas de lo que ellos consideraban el precio de mercado del tipo de cambio. En aquel momento, los contratos (que se utilizan de ancla para las expectativas de devaluación) se firmaron con valores que no superaban los 11 pesos, mientras que la cotización del dólar «blue» era superior a los 16 pesos. Sin embargo, no fue hasta que Mauricio Macri asumió la presidencia y devaluó el peso que la cotización oficial superó ese monto.

Un dato curioso que surgió en la primera etapa de la instrucción de la causa, que estaba a cargo del fallecido juez Claudio Bonadio, es que gran parte de los compradores de futuros de dólar eran allegados al macrismo y terminaron siendo funcionarios de alto rango, como el ex ministro de Finanzas, Luis Caputo; el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana; o el jefe de asesores de Presidencia, José Torello. Esas personas lograron obtener enormes réditos económicos a partir de la devaluación del peso de casi el 50 % que aplicó el Gobierno de Cambiemos en las primeras semanas de su gestión.

Por otro lado, el juez Sebastián Ramos resolvió que no existe delito en la denuncia que realizó el abogado del ex espía de la AFI Antonio Stiuso, quien había acusado a Cristina Fernández de Kirchner de que lo estaban persiguiendo. De esa forma, la vicepresidenta fue sobreseída.