El domingo 6 de junio se realizará en Perú el balotaje electoral que definirá quién será el próximo presidente o presidenta de ese país. Al igual que en el resto de Latinoamérica, en Perú la disputa es entre dos modelos antagónicos muy claramente definidos: de un lado, la continuidad del pasado neoliberal que ha llevado a Perú a la terrible situación socioeconómica actual, un modelo representado por Keiko Fujimori; del otro lado, la esperanza de un proyecto nacional y popular encarnado por Pedro Castillo.

Aunque Keiko Fujimori intente disfrazarse de lo que no es, su pasado y su presente la exponen con claridad. La hija del exmandatario Alberto Fujimori (preso por delitos de lesa humanidad) representa lo más rancio del modelo neoliberal que ha generado la destrucción económica, política, social y moral del Perú. De no ser elegida presidenta, es muy probable que comparta el destino de su padre, ya que se encuentra procesada como jefa de una organización criminal, causa por la que la fiscalía ha pedido treinta años de prisión.

El modelo neoliberal ha puesto a más del 30 % de la población peruana bajo la línea de pobreza, ha provocado que millones estén desempleados y que el 80 % de las y los trabajadores se encuentre en la informalidad. Un modelo que ha vuelto un privilegio el acceso a derechos básicos como la educación y la salud (la destrucción del sistema de salud peruano ha hecho que, frente al flagelo de la pandemia, no se haya podido atender a su población como era necesario, generando más de 180.000 muertes por covid-19, lo que transformó al país en el que más muertes tiene por millón de habitantes).

El modelo neoliberal ha hundido al país en un derrotero de corrupción y destrucción del sistema político. Los poderes Legislativo y Judicial sufren un enorme descrédito hace años, y para entender qué ha pasado con el Poder Ejecutivo es bueno hacer un rápido repaso sobre cuál ha sido el destino de los últimos mandatarios: Alberto Fujimori (1990-2000), preso por crímenes de lesa humanidad; Alejandro Toledo (2001-2006), procesado por hechos de corrupción; Alan García (2006-2011) se suicidó cuando iba a ser detenido, acusado de estar involucrado en hechos de corrupción; Ollanta Humala (2011-2016) estuvo en prisión preventiva acusado de hechos de corrupción; Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) renunció a su cargo cuando avanzaba sobre él un juicio político por denuncias sobre su participación en hechos de corrupción vinculados al escándalo de Odebrecht; Martín Vizcarra (2018 -2020) fue destituido acusado de sobornos; Manuel Merino (10 de noviembre de 2020-15 de noviembre de 2020) duró solo cinco días en el cargo, acusado de haberse complotado para tomar el poder por la fuerza, y debió renunciar tras las masivas protestas populares. Tras su dimisión, asumió Francisco Sagasti.

El posible triunfo del maestro rural y líder sindical Pedro Castillo rompería este terrible derrotero. Castillo propone salir del modelo neoliberal, recuperar los recursos del país para los peruanos y convocar a un referéndum para una reforma constitucional. Su triunfo representaría la voluntad popular de ponerle un freno a tantos años de saqueo, de corrupción y de injusticias.