El presidente Alberto Fernández oficializó hoy la capitalización del Estado nacional y mendocino de IMPSA, emblemática empresa mendocina de tecnología e infraestructura energética que el año pasado recurrió a la ayuda del Estado para evitar su quiebra.

«Que hoy IMPSA se mantenga de pie es en esencia el resultado del esfuerzo de toda la Argentina, porque el dinero que se invierte desde el Estado nacional es el de todo el país que apuesta a una empresa que se desarrolló en Mendoza, y todos queremos que vuelva a crecer, que se vuelva pujante y que recupere los mercados que ha perdido», señaló el jefe de Estado.

El Estado nacional capitalizó IMPSA a través de una inversión de 1.362,9 millones de pesos, que se suman a los 454,3 millones de pesos que destinará la provincia de Mendoza. De este modo, el Estado nacional se transforma en el principal accionista, con el 63,7 por ciento del total, mientras que el Estado mendocino participará con el 21,2 por ciento. El restante 15,1 por ciento permanecerá en manos privadas: un 9,8 por ciento correspondiente a las acciones del fideicomiso de acreedores y el otro 5,3 por ciento para el fideicomiso de la familia fundadora.

El Gobierno remarcó que esto permitirá preservar las inversiones en el desarrollo de tecnología y garantizar la continuidad de más de 720 empleos y el trabajo a más de 100 pymes mendocinas.

«Si Mendoza tiene una necesidad, la Argentina tiene que atenderla, y ese encuentro para mantener en pie una empresa emblemática y de alta capacidad tecnológica representa el esfuerzo de todos», remarcó Fernández.

El mandatario habló en un acto desde las instalaciones del Centro de Desarrollo Tecnológico de la compañía, en el municipio de Godoy Cruz, provincia de Mendoza. Allí estuvo acompañado por los gobernadores Rodolfo Suárez (Mendoza) y Ricardo Quintela (La Rioja); el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; el presidente de la empresa, Marcelo Kloster; el CEO, Juan Carlos Fernández; y el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló. También lo acompañaron la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti y los ministros de Economía, Martín Guzmán, y del Interior, Eduardo de Pedro, entre otras autoridades.

IMPSA acudió al Gobierno en agosto del año pasado, cuando requirió asistencia financiera ante la imposibilidad de reestructurar su deuda. El Gobierno respondió con un plan para evitar la quiebra. «Es una empresa estratégica», planteó Kulfas en aquel momento.

«En estos diez meses, el Gobierno nacional, el provincial, los empresarios, acreedores de la empresa y trabajadores logramos un acuerdo importante: que una empresa de alta tecnología dirigida por el Estado pueda mejorar su producción'», dijo Kulfas durante el acto.

Es que IMPSA, en funcionamiento desde 1907, es una empresa estratégica para el desarrollo nacional, ya que exporta el 85 por ciento de su producción y tiene presencia en más de cuarenta países en generación de equipamiento para la industria de oil y gas y de la energía hidroeléctrica, nuclear, eólica y solar fotovoltaica.