El presidente Alberto Fernández cerró su gira por Europa este viernes en Roma, donde tuvo por la mañana su última reunión, con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. Fue el primer encuentro cara a cara entre ambos y duró una hora y media. El jefe de Estado señaló que avanzaron en las conversaciones por la reestructuración de la deuda argentina con el organismo multilateral de crédito.

«Soy optimista de poder alcanzar un acuerdo, además, tengo la voluntad y la firmeza de hacerlo en las condiciones que digo, no a cualquier precio. Ella se ve muy comprensiva de lo que le pasa a la Argentina», afirmó el mandatario al salir del encuentro.

«Fue una buena reunión, donde expresamos nuestras voluntades de resolver el problema de la deuda argentina. Pero, como siempre digo, debemos encontrar un camino de solución que no signifique postergar al pueblo argentino», remarcó Fernández, quien desde el domingo pasado mantuvo reuniones con los jefes de Estado de Portugal, España, Francia, Italia y, ayer, con el papa Francisco.

El eje de la visita de Fernández, el ministro de Economía, Martín Guzmán, el canciller, Felipe Solá, y el resto de la comitiva argentina fue avanzar en las negociaciones por la deuda de 44.000 millones de dólares que contrajo la gestión de Mauricio Macri con el FMI, imposible de pagar para la economía argentina y menos aún en el actual contexto de pandemia. 

La Argentina busca renegociar los plazos y extender los tiempos de pago. A su vez, pide que se revisen los sobrecargos que el FMI cobra a los países endeudados. 

Sobre este último punto se refirió Georgieva tras la reunión. Además de calificar como «muy positivo» el encuentro, resaltó: «Tomé nota de la solicitud del presidente Fernández de reformar la política de sobrecargos del FMI y consultaré con nuestros miembros sobre este tema», dijo la economista búlgara en el punto más destacado del comunicado que emitió el FMI sobre la reunión.

Con respecto a este tema, Fernández indicó: «Le planteé [a Georgieva] mi preocupación, me dijo que iba a ver cómo evolucionar. Le conté mi charla con los líderes europeos, y bueno, vamos a ver cómo seguimos. Le planteé nuestra mirada sobre los cargos extras y sobre los plazos». Además, afirmó que la otra negociación, con el Club de París, está «atada al tema del Fondo, es un tema subsidiario».

Sobre los derechos especiales de giro (DEG), Alberto Fernández afirmó que fue uno de los temas que discutieron con Georgieva y coincidieron en «la necesidad de que lleguen a los países de renta media como la Argentina». 

Vale remarcar que ayer, en la previa a la reunión de Fernández con Georgieva, el Senado aprobó un proyecto de declaración para que los fondos frescos que ingresen por los DEG (4.350 millones de dólares) se destinen a financiar políticas económicas y sociales para combatir la pandemia, y no para pagar deuda externa. Si bien la iniciativa no es vinculante respecto de las decisiones del Poder Ejecutivo, constituye un mensaje para el ministro Guzmán.

El gobierno tuvo como objetivo del viaje, también, postergar el vencimiento de 2.400 millones de dólares con el Club de París, que vencen a fin de mes. Apunta a extender el plazo, sin que pesen los intereses por mora, para después de un acuerdo con el Fondo.

«Me voy muy contento», dijo Fernández, como conclusión de su gira europea. Subrayó también encontrarse «muy conforme por el tema deuda, que era el que más nos preocupaba». Y concluyó: «Pudimos avanzar con muchos temas que en los próximos días se van a ir enterando».

Durante su gira, Fernández fue recibido por su par de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa; el primer ministro de ese país, António Costa; el rey Felipe VI de España; el presidente español, Pedro Sánchez; el mandatario francés, Emmanuel Macron; el papa Francisco; el presidente del Consejo de Ministros de Italia, Mario Draghi; y el presidente italiano, Sergio Mattarella.