Luego de cerrar un acuerdo con Rusia para la producción de la Sputnik V, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, siguió las gestiones pertinentes y ahora confirmó que la vacuna Sinopharm, de origen chino, se elaborará en el país, una noticia clave para el proceso de inoculación en Argentina.

Junto con la asesora presidencial Cecilia Nicolini, Vizzotti entabló diálogos esta semana con Israel, el país que logró vacunar a la mayoría de su población, y con China, donde se desarrolla la vacuna Sinopharm.

El embajador de la República Popular China en Argentina, Zou Xiaoli, afirmó a Télam que «en la reunión de este lunes por la mañana, el Grupo Sinopharm y la parte argentina alcanzaron acuerdos sobre la producción de las vacunas anti covid-19 de Sinopharm en Argentina, y las empresas farmacéuticas de ambos países realizarán inmediatamente las consultas sobre los temas técnicos concernientes, en procura de arrancar la producción lo antes posible».

Vizzotti destacó la «relevancia estratégica» que tiene para el país «la posibilidad de colaborar y ser parte de la investigación y la cadena de producción de vacunas que se utilicen en Argentina e incluso en Latinoamérica en el mediano y largo plazo».

Del encuentro participaron representantes de la empresa argentina Sinergium Biotech, del Grupo Insud, quienes serían los encargados de fabricar la vacuna. Es este mismo grupo con el que acordó el gobierno nacional para fabricar el principio activo de la vacuna AstraZeneca, que a pesar de viajar a México para su envasado, tal como se acordó, aún no llegó a Argentina por inconvenientes en el laboratorio mexicano Liomont.

El proceso con Sinopharm sería distinto. Según pudo averiguar Contexto, Sinergum tiene la capacidad para realizar la producción, visto que es uno de los laboratorios que elabora vacunas para la gripe en Argentina, pero, más allá de la confirmación del embajador, aún no se realizaron las consultas técnicas para poner el proceso en marcha.

Vale destacar que los resultados del ensayo clínico de fase III para la vacuna Sinopharm mostraron una eficacia de 79,34 % en una primera dosis. En tanto que los participantes del estudio con dos dosis produjeron un nivel de anticuerpos contra el virus a una tasa del 99,52 %.

Cuando la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó su uso, indicó que «la seguridad analizada en el ensayo de Fase III entre el grupo de vacunados y el grupo placebo resulta con un perfil aceptable y hasta el momento del análisis no hubo eventos adversos inesperados o graves relacionados al producto».

La noticia se dio a conocer el mismo día que el presidente estadounidense, Joe Biden, se posicionó a favor de la liberación de las patentes para la producción de vacunas, un reclamo que ya viene resonando en Argentina.

«Se trata de una crisis sanitaria mundial, y las circunstancias extraordinarias de la pandemia de covid-19 exigen medidas extraordinarias. El gobierno cree firmemente en las protecciones de la propiedad intelectual, pero, en aras de poner fin a esta pandemia, apoya la exención de esas protecciones para las vacunas contra la covid-19», manifestó ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Argentina ya se había posicionado al respecto frente a la OMC, pidiendo por «los diseños y modelos industriales, los derechos de autor y la protección de las informaciones no divulgadas».

Ante el posicionamiento de Biden, el canciller Felipe Solá celebró la noticia en sus redes. «La Argentina recibe con alegría el respaldo del gobierno de Joe Biden a la suspensión de las patentes de las vacunas contra el covid-19. Implica una gran posibilidad de aumento de la producción. Muchos países podrán verse liberados de esa limitación», sostuvo.