El martes 4 de mayo se realizarán elecciones en Madrid, en un clima de elevada tensión, en el que sectores fascistas enviaron cartas de amenaza acompañadas de balas a líderes progresistas, entre ellos, el candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

La derecha, representada por el Partido Popular (PP), aparece como favorita para las elecciones y podría conseguir el apoyo de la envalentonada ultraderecha, representada por el partido Vox. En ese marco, el progresismo y la izquierda esperan poder poner un freno democrático al crecimiento del fascismo en España.

Contexto dialogó con Fran Casamayor, quien fue responsable de la organización de Podemos en Madrid y hoy es director de comunicación en el Gobierno de La Rioja (España), conducido por la coalición PSOE y Podemos.

Casamayor explicó que «el nacimiento de Podemos y la forma que tuvo de impactar en el sistema político español (hasta el punto de llegar a conformar el primer gobierno de coalición de España, aunque de forma muy debilitada) dio lugar a ataques por parte de grandes poderes del país (especialmente en lo mediático) que nunca antes se habían visto en la España democrática».

«En este marco, con este caldo de cultivo, se empieza a dar una deriva ultra en el ámbito político de la derecha, que empieza a tomar forma y fuerza en el partido Vox: como una fuerza política fascista que nace desde el mismo interior de las estructuras del Estado, como respuesta y resistencia del viejo régimen a los avances democráticos que encarna el gobierno de coalición», señaló la dirigente.

Casamayor comentó que «es en todo este contexto en el que se empieza a dar una situación altamente polarizada y violenta en el país, llegando a ver cómo dirigentes políticos de izquierda reciben amenazas de muerte por parte de la ultraderecha, que ha sido muy blanqueada por los medios de comunicación».

«Esta ultraderecha está cada día más envalentonada y presenta claros aires golpistas, lo que está poniendo seriamente en peligro la democracia», afirmó.

Por último, Casamayor aseguró que «no obstante, aunque la sociedad española y la democracia española hoy están en una situación complicada, España es mucho más que esta minoría de fascistas y creo que a sus amenazas, este 4 de mayo en Madrid, la gente les va a dar una lección de democracia».