A tres días del fin del decreto presencial que estableció las restricciones a la nocturnidad y la suspensión de las clases presenciales, el jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, recibió a sus pares de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Felipe Miguel, para establecer las próximas medidas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Los tres funcionarios coincidieron en la necesidad de implementar nuevas restricciones y acordaron volver a reunirse en 48 horas.

«A pesar de las diferencias que eventualmente podemos tener, el contexto nos exige fortalecer el diálogo para cuidar la vida, que es lo más importante», manifestó Cafiero.

A la luz de los crecientes contagios y la saturación del sistema sanitario, las autoridades dejaron de lado la tensión vivida estas semanas entre el gobierno porteño y Nación y se reunieron para analizar la situación epidemiológica del AMBA, el punto del país que más casos de covid-19 registra.

Según fuentes oficiales, los jefes de Gabinete coincidieron en la situación difícil y de tensión del sistema sanitario y sobre la necesidad de fiscalizar el cumplimiento de las medidas ya dispuestas. En este marco, la mirada en las últimas 48 horas está fija no solo en la cantidad de nuevos casos registrados, sino también en la ocupación de camas.

Durante el encuentro, Cafiero compartió el diagnóstico realizado por los expertos que asesoran al gobierno nacional, quienes este lunes advirtieron que Argentina se encuentra «en el peor momento» desde la llegada de la pandemia, situación que, según evalúan, podría continuar hasta fines de mayo.

En ese sentido, los expertos recomendaron extremar los cuidados para lograr un descenso efectivo de los contagios. «Siguiendo cálculos internacionales, podemos decir que este es el pico [de contagios] y ahora empezamos a bajar, pero será de acuerdo a cómo se comporta la gente», manifestaron.

Con estas recomendaciones, el jefe de Gabinete de la Nación analizó junto a sus pares los números en el AMBA. En CABA, Miguel mostró un descenso de los casos en los últimos días, pero desde el gobierno nacional piden tomar esto con prudencia: «Una meseta o casos por encima de 3.000 en la ciudad es una catástrofe sanitaria», afirmaron.

«Como lo venimos diciendo, el AMBA es una zona sanitaria unificada. Solamente la toma de decisiones sobre la base de datos concretos y de manera coordinada entre Nación, Provincia y Ciudad puede proveer soluciones para la difícil situación que nos plantea la segunda ola de covid-19», planteó, por su parte, Bianco tras el encuentro.

El jefe de Gabinete bonaerense llamó a «cumplir en conjunto las medidas adoptadas por el gobierno nacional», y manifestó que «esa es desde siempre nuestra convicción como gobierno provincial y, en tal sentido, seguiremos haciendo el máximo esfuerzo para coordinar acciones».