Las autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires mantienen su preocupación por los números que muestra la segunda ola de covid-19 y la ocupación de las camas en los hospitales bonaerenses. En este escenario, en una semana clave para determinar nuevas medidas, desde el Ministerio de Salud pidieron «un cierre muy fuerte», mientras que los médicos bonaerenses coincidieron en el diagnóstico y advirtieron que estamos ante «un escenario realmente preocupante».

«Desde el punto de vista sanitario y epidemiológico, que debe ser el que prime ahora sobre la dimensión política, social y económica, necesitamos una medida drástica de quince días por lo menos», manifestó este lunes el ministro Daniel Gollan. Desde su cartera vienen analizando de cerca los datos de la pandemia, que en este momento tiene unos 300.000 casos activos, según el último informe epidemiológico.

Más allá de la cantidad de contagios, la preocupación central es que el sistema de salud pueda dar respuesta a los mismos. En este marco, Gollan advirtió que «si no se toman decisiones firmes y no avanzamos con la vacunación, la imagen de saturación va a ser completa. Esto que está pasando acá empieza a pasar en muchas ciudades del interior del país. La situación es gravísima, con un punto de saturación muy fuerte. Lo que sucede en el AMBA repercute en todo el país».

En ese sentido, el director de Hospitales de la Provincia, Juan Riera, advirtió que «en muchos lugares ya no quedan camas». «Sigue siendo una situación muy difícil. Hay un sostenimiento de los casos diarios que hace que la demanda no vaya a bajar en los próximos días, y se van completando las camas libres que quedan en el sistema», dijo este lunes el funcionario bonaerense en declaraciones a radio El Destape.

Riera destacó que «es difícil la derivación de pacientes», ya que «en muchos lugares ya no quedan camas y se dificultan las derivaciones». «Todo lo que es zona oeste y sur de AMBA está complicado; La Plata está complicada, con alta ocupación de sus hospitales», indicó.

En ese punto, aclaró que «cuando hablamos de promedio de ocupación de 80 % significa que hay áreas con más ocupación y hospitales que están completos», y afirmó que en los próximos días se puede esperar «que se complete la saturación de algunas regiones».

Desde la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) coincidieron con el diagnóstico. «Guardias abarrotadas, terapias llenas, derivaciones en ambulancia y falta de personal para operativizar las nuevas camas que se van generando» como «parte de un escenario realmente preocupante», manifestaron en el comunicado emitido este lunes.

«El avance de la segunda ola está saturando rápidamente nuestro sistema de salud. Cuando hablamos de saturación no solo nos referimos a cifras límites en los porcentajes de ocupación de camas, sino también a la capacidad limitada de los equipos de salud, agotados luego de un año de pandemia, para sostener el tremendo ritmo laboral que vivimos en estos días críticos», sostuvo el gremio, que pidió «presupuesto de emergencia y que se generen nombramientos genuinos para fortalecer los equipos de salud en el peor momento de la pandemia».

«Si bien hace falta un tiempo prudencial para terminar de evaluar el impacto, desde los lugares de trabajo vemos con claridad que hacen falta medidas más contundentes para disminuir la circulación de personas y no solo los contagios, sino también la demanda que ya no puede absorber el sistema, como, por ejemplo, las internaciones por politraumatismos por accidentes en la vía pública», añadieron.

El viernes 30 vence el decreto presidencial que dispuso Alberto Fernández con medidas restrictivas para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), centralmente las limitaciones nocturnas y el cierre de las escuelas, lo que generó una fuerte disputa con el gobierno porteño.

En este marco, esta semana será clave para determinar cómo continúa el manejo de la pandemia en el AMBA, donde se concentra la mayor cantidad de casos. Más allá de la disputa judicial que aún se mantiene por las clases presenciales, el gobierno porteño parece haber cambiado de actitud y se muestra dispuesto a aceptar nuevas restricciones, tras advertir que en su territorio ya se encuentran ocupadas el 80 % de las camas.

Fue el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, quien reconoció este domingo que van a «tener que hacer algo» para disminuir la curva de contagios, y añadió: «Si no bajan los casos, vamos a tener que discutir bajar la circulación pública».