Por Ramiro García Morete

Sí, estamos repitiendo el chiste (malo) para este tipo de notas. Y a decir verdad, las notas -lamentablemente- también parecen repetidas. Pero esa concepción histórica sobre la cultura como algo accesorio y no como una actividad que produce economía se vuelve mucho menos graciosa en tiempos de crisis y pandemia. Y si alguien tiene que dar una respuesta seria a la importante masa de trabajadores culturales es el Estado. Más en un lugar como La Plata, donde la multiplicidad de espacios y propuestas justifican la bandera de “ciudad cultural”, pero donde las políticas concretas a veces la reducen a un banner.

En la segunda temporada de esta serie distópica llamada “covid-19”,  muchos de esos espacios y trabajdorxs aceptan la necesidad sanitaria pero requieren respuestas para no perder el sustento básico. Es allí donde vale estar atentos a los planes de contingencia, promoción o subsidios posibles para aplicar, pero… ¿Qué hay en concreto?

Sobre el cierre de esta nota, el Ministerio de Cultura de la Nación anunció la publicación de la lista de beneficiarios y beneficiarias del apoyo extraordinario Cultura Solidaria, una medida destinada a acompañar a los trabajadores y trabajadoras de la cultura. Es la inversión más importante en la historia del Ministerio para un programa de estas características. Son 50.757 trabajadores y trabajadoras de la cultura de todo el país alcanzados a través de dos cuotas de 15 mil pesos.

El año pasado, desde el Ministerio de Cultura de la Nación, se activaron algunos apoyos importantes como el Fondo Desarrollar (para espacios culturales) y el Sostener Cultura, promovido por el Fondo Nacional de la Artes, y que este año vira en Becas Creación (con el foco puesto en proyectos artísticos-culturales con una mirada amplia y federal, cuya convocatoria está abierta hasta el 11 de mayo). De todas maneras, el FNA mantiene abiertas la becas para proyectos culturales y para mejorar espacios. Por su parte, recientemente cerraron convocatorias interesantes como “Reactivar escenas”, que impulsaba el regreso a la actividad de los espacios.

Desde Provincia, en su momento se promovió el ASAP (Asistencia a los Sectores Afectados por Pandemia) y se espera su segunda parte. Y quizá se lance algo más modesto, como fue “Mi vida en cuarentena”, pero aún no hay anuncios concretos. Y en está búsqueda de salvatajes o propuestas, el Municipio repite su indolencia y se desconoce cualquier política concreta.

Nicolás Marotta, de la Red Multicultural y el Juana Azurduy (además de representar a los Espacios Culturales Alternativos en la Comisión de Coordinación de Política Cultural de la Municipalidad de La Plata) dialogó con Diario Contexto y mostró una mirada muy crítica respecto a lo local y expectante a nivel provincial y nacional. “Lo que estaba interesante en el caso de las salas teatrales desde el INT, y de los espacios con música en vivo desde el INAMU, era el Reactivar Escena, porque apuntaba a aponer la pelota en movimiento. El año pasado salían subsidios, pero eran para quedarnos en casa y no hacer nada. Podíamos hacer algún streaming o emprendimientos gastronómicos, pero eso tampoco nos termina de dar espalda para encarar un año tan difícil que ya lo vemos venir. Pero ahora estaba bueno el concepto que era reactivar y en todo caso el Ministerio de Cultura nos compraba las entradas que por aforo no podíamos convocar en los espacios”. Y agrega: “ Si bien apoyamos las medidas sanitarias, también el Estado tiene que estar presente para sostener estos espacios autogestivos, que tienen un rol social y de contención”.

Y en cuanto el Municipio, la respuesta es literalmente “nada. El jueves pasado tuvimos reunión con el secretario Martiniano Ferrer Picado para preguntarle cuáles eran las políticas concretas, qué iba e implementar, y la respuesta fue una evasiva. Realmente entendemos que la situación es urgente, estamos desbordados, no hay camas. Es necesario reducir la circulación, que las clases continúen virtualmente. Pero también creo que la cultura con protocolo es segura o más segura que el transporte”. Entonces “volvemos a discutir si lo nuestro es recreativo o entretenimiento cuando en realidad categorizarnos como trabajadores es esencial. Porque además de ser una herramienta de transformación social, es de sanidad. Tiene que ver con la salud mental, la expresividad. Ojo ahí con lo que consideramos recreativo o de importancia sanitaria y de salud social”.

Marotta espera que a la brevedad se adapten las políticas para esta nueva inactividad y surjan nuevas propuestas desde Provincia y Nación: “Yo estoy convencido de que va a ocurrir. Porque es la impronta de este gobierno y no nos van a dejar a pata. Pero queremos tener alguna precisión. No creo que el 1° de mayo se abra todo. Creo que vamos a tener unos meses de encierro. El sistema sanitario está al borde del colapso. Nuestra actividad la podemos suspender… y mientras tanto creemos que están elaborando las políticas publicas necesaria para encarar este nuevo momento. Nos gustaría tener más precisiones. Sabemos que tenemos las puertas abiertas al diálogo, pero obviamente este parate nos trae al fantasma del año pasado, un montón de cuentas sin pagar. Esta es una actividad muy frágil y en particular los espacios culturales. Que en la ciudad cumplen un rol fundamental. Acuérdense durante la inundación… Incluso pueden ser vacunatorios. Podemos tener un rol en este contexto. No somos espacios de entretenimiento y nada más”.