El mandatario provincial, Axel Kicillof, mantuvo este miércoles un encuentro con los representantes de prepagas y obras sociales a fin de determinar cuál es la situación del sistema privado en medio de la escalada de casos de covid-19 que trajo la segunda ola. Según puntualizó, «el sistema está saturado», aunque aclaró que no significa que esté colapsado, sino que «hay mucha dificultad para encontrar camas».

Junto con el ministro de Salud, Daniel Gollan, el viceministro, Nicolás Kreplak, y la ministra de Gobierno, Teresa García, el gobernador recibió en la Casa de la Provincia a los presidentes de OSDE, Luis Fontana; Galeno, Julio Fraomeni; MEDIFE, Jorge Priva; Swiss Medical, Claudio Belecoppit; OMINT, Juan Carlos Villa Larroudet; y a Mario Lugones, del Sanatorio Güemes.

Durante el encuentro, las autoridades provinciales conocieron el actual escenario de internaciones mediante los centros de salud de las prepagas y obras sociales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se registra el mayor pico de casos.

Kicillof aseguró que «si siguen los contagios de coronavirus, no hay sistema de salud que aguante». En coincidencia con los representantes de las firmas privadas, desde Provincia señalaron que la situación «es crítica» y advirtieron que «las próximas tres o cuatro semanas serán muy duras».

En este marco, según detallaron fuentes oficiales, tanto Provincia como los representantes pidieron «dejar el pensamiento político de lado» y «poder transmitir un discurso único».

«Cuando el virus crece, no hay sistema de salud que aguante. Por eso hay que bajar los contagios. Debemos evitar el desborde del sistema de salud, tomando medidas dolorosas, porque a nadie le gusta limitarle a los ciudadanos lo que disfruta, pero estamos en una pandemia», dijo Kicillof tras el encuentro.

El gobernador llamó a «estar a la altura de la emergencia» que atraviesa la sociedad. «Sé que es antipático hablar de esto, pero no quiero que se corra el riesgo de que luego alguien diga ‘A mí no me avisaron’. La situación de emergencia hay que tratarla como tal, tomando medidas que no son fáciles ni simpáticas», sostuvo.

En este marco, convocó a «trabajar en conjunto entre los sistemas públicos y privados de la provincia, la ciudad y la nación» para «mejorar los mecanismos de articulación y que el sistema actúe coordinada y eficientemente».

«Se trata de buscar soluciones para que la provincia ayude y sea ayudada por las prepagas. Estas tienen una gran infraestructura, pero, como en otros lados del mundo, si los contagios crecen, empiezan a llenarse las camas», graficó.

El gobernador destacó que la provincia aceptará «a cualquiera que necesite atención médica», y celebró la disposición del sector privado. En ese sentido, destacó que en el AMBA quedan ochocientas camas de terapia intensiva disponibles.

«Se redujo la circulación en las jurisdicciones que acatamos esas medidas, y eso se verá en quince días. Si la curva se desacelera, la gente que necesita terapia será menos. Pero necesitamos bajar los contagios. De cada cien casos de hoy, cinco o seis necesitarán hospitales en unos días, y uno de ellos terminará en terapia», graficó.

«Podemos poner una cama o un respirador más, pero es más difícil el tema del recurso humano, los trabajadores que están dejando la vida para cumplir con su trabajo», destacó.

Por su parte, Gollan calificó el encuentro como «provechoso» a los fines de «organizar mejor» la situación. «Si no nos ponemos de acuerdo en el diagnóstico, es difícil tomar medidas coherentes», advirtió.

El presidente de la Unión Argentina de Salud, Belecoppit, coincidió en advertir que «la situación es crítica» y que es necesario «que la sociedad comprenda la gravedad de lo que estamos viviendo».