Un informe del Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia ubicó a La Plata en lo más alto del podio de las ciudades bonaerenses con más casos críticos de violencia de género denunciados en 2020. De un total de 2.775 casos registrados el año pasado, 523 fueron en la ciudad capital.

El documento de la Dirección Provincial de Situaciones de Alto Riesgo y Casos Críticos, dependiente de la Subsecretaría de Políticas Contra las Violencias por Razones de Género, al que pudo acceder Contexto, detalla los casos atendidos por esta Dirección durante un año atravesado por la pandemia, registrando un total de 2.775 en 110 municipios de la provincia, concentrando el 51 % en diez de ellos. La Plata, La Matanza, Florencio Varela y General Pueyrredón encabezan el listado.

La Dirección abordó el 42 % de los casos por derivación de la Línea 144, siendo esta herramienta la principal. Diversas áreas del Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad derivaron el 35 %, mientras que otras áreas estatales, el 23 %.

Del informe se desprende que las situaciones de alto riesgo representan el 36 % de los casos derivados a la Dirección, seguido del parte informativo de la persona en situación de violencia de género (19 %), y por derivaciones por articulación institucional (12 %), sumando un total de 67 % de los casos abordados en 2020.

Los casos registrados fueron en crecimiento a lo largo del año: en el primer trimestre fueron 604, en el segundo 687, en el tercero 719 y en el cuarto 765. En este marco, La Plata ocupa el primer lugar, con 523 casos. De ellos, 71 se registraron en el primer trimestre, 115 en el segundo, 150 en el tercero y 187 en el cuarto.

La inacción y el vaciamiento de Píparo y Julio Garro

Las cifras reflejan las insuficientes y precarias políticas de prevención de la violencia de género de la gestión de Julio Garro. Respaldada por el intendente, Carolina Píparo asumió al frente de la Secretaría de Asistencia a la Víctima y Políticas de Género en 2019, con un cargo ad honorem. Al asumir, manifestó su «orgullo» de formar parte de la gestión platense y destacó la importancia de «trabajar en consonancia con el eje puesto en la víctima, queremos que haya una atención integral hacia ellas, poder colaborar para que el área sea cada vez más integral, ese es el camino a seguir».

Sin embargo, los dos años de gestión de Píparo dieron que hablar. A dos meses de asumir, la funcionaria se topó con el primer paro en la Dirección de Políticas de Género y Diversidad, donde las trabajadoras denunciaron la falta de recursos materiales y económicos para el abordaje de su tarea como asistentes de personas víctimas de violencia por razones de género.

Asimismo, advirtieron el alto grado de precarización laboral de la gestión de Julio Garro, con contratos a tres meses, salarios por debajo de la línea de pobreza, sueldos diferentes por la misma tarea, falta de bonificación por el riesgo a la salud y falta de pago del riesgo de calle para aquellas intervenciones fuera de las oficinas.

A mediados de octubre de 2019, las trabajadoras de esta área denunciaron persecución política sobre quienes venían encabezando los reclamos y advirtieron posibles despidos, los que se concretaron en diciembre de ese año, con la oleada de despidos de Julio Garro, hecho que generó importantes movilizaciones y la intervención del Ministerio de Trabajo en favor de las y los despedidos.