El periodista Daniel Santoro volvió a ser procesado por sus vínculos con el falso abogado Marcelo D’Alessio en el marco de una causa que investiga la presunta extorsión contra el empresario aduanero Gabriel Traficante, a quien, como en otros casos similares perpetrados por el supuesto espía, le pidió dinero a cambio de no ser mencionado en una causa judicial.

La situación procesal de Santoro es la que restaba resolver en el expediente que instruye el juez Luis Rodríguez. Semanas atrás, otro tramo de la causa había comenzado con el juicio oral y público donde están acusados, además de D’Alessio, el ex fiscal de Mercedes, Juan Ignacio Bidone, y los ex agentes de la AFI Claudio Oscar Álvarez y Hugo Rolando Barreiro. 

Santoro es señalado como partícipe necesario de la maniobra de extorsión contra Traficante, a quien D’Alessio incriminó falsamente en la causa denominada «Mafia de los contenedores».

«Daniel Pedro Santoro tuvo un importante rol en el suceso criminal investigado, teniendo incidencia directa sobre la credibilidad de los dichos de D’Alessio hacia Traficante, en la intimidación moral que ejerciera sobre éste o que introduce información falsa para contribuir en una extorsión en curso», sostuvo en su decisión el juez de Comodoro Py.

De acuerdo con la investigación del magistrado, el señalamiento del periodista en una de sus columnas del diario Clarín que ubicaban a Gabriel Traficante como supuesto jefe de la «mafia de los contenedores» sostenía una hipótesis solo barajada e inventada por el propio D’Alessio, ya que el empresario aduanero jamás fue mencionado en la causa que investigaba ese hecho. 

Como en otros casos similares, la acusación sobre la banda liderada por el falso abogado es de haber pedido dinero a Traficante a cambio de garantizar una supuesta inmunidad judicial en la investigación.

En el segmento de la causa que ya cuenta con un juicio oral iniciado en marzo, la víctima relató que D’Alessio lo había amenazado con «sufrir un escrache» y que «el periodista de Clarín, Daniel Santoro, estaba preparando una nota».

«D’Alessio me hizo saber que estaba imputado en una causa. Había un testigo reservado que me iba a involucrar mucho más y que él tenía la potestad de borrar la foja correspondiente a la declaración del testigo», declaró Traficante, y destacó que recibió un pedido por parte del extorsionador de 80.000 dólares para borrar sus registros de llamadas telefónicas entrantes y salientes que podrían complicar su situación en la causa.

«El juez Luis Rodríguez me procesó sin una sola prueba de que yo participé o sabía de un intento de extorsión. Y lo absurdo es que una consulta que le hice a Traficante antes de publicar la nota, es una ¡prueba de la extorsión!», fue la defensa que el propio Santoro hizo en sus redes sociales.