El mismo día en que los contagios de covid-19 alcanzaron un nuevo récord en el país (29.472), dos colegios privados de La Plata comunicaron que el lunes abrirán sus puertas. De este modo, desobedecen el Decreto 241/21 que establece el retorno de las clases virtuales hasta el 30 de abril como una de las medidas del gobierno nacional para cuidar la salud de la población y lograr una baja de casos que evite la saturación del sistema sanitario.

Se trata de los colegios Patris, de City Bell, y Esseri (que cuenta con primaria en Gonnet y secundaria en City Bell), que convocaron a través de comunicados a los padres y madres a apoyar la iniciativa por fuera de la ley. Incluso el Esseri adelantó que interpondrá «instrumentos legales» contra la disposición oficial, algo que desde el gobierno de la provincia le advirtieron que se sale de los carriles de la ley.

«Lo vamos a estar evaluando; hay que avisarle a ese colegio que se está oponiendo a un Decreto de Necesidad y Urgencia de orden público, puede tener una sanción muy fuerte, es un decreto con fuerza de ley», dijo Bianco en diálogo con Radio Con Vos este viernes a la mañana.

Los colegios señalan que las clases presenciales no generaron contagios. Sin embargo, eso se contradice con los números oficiales. Desde el inicio de las actividades escolares presenciales el uso de transporte público en el AMBA se incrementó en un 25 %, según datos publicados por el Ministerio de Transporte de la Nación. Además, el grupo de personas de seis a diecisiete años, entre la primera y la cuarta semana del año, representaba el 5,3 % del total de contagios confirmados, mientras que entre las semanas doce a catorce, ascendió al 7,3 % del total.

Con estos datos en mano, y mientras asciende la ocupación de las camas de terapia intensiva en el AMBA, el gobierno nacional tomó la determinación de retomar las clases virtuales. «Lo que venimos viendo es que desde el día en que las clases han vuelto la curva de contagio ascendió precipitadamente», subrayó este mediodía Alberto Fernández en una conferencia de prensa.

En tanto, desde el ámbito gremial, Sadop (docentes privados) rechazó la «desobediencia de los establecimientos educativos» de City Bell. «La irresponsabilidad de algunos empleadores al convocar a la presencialidad a las y los docentes, además de constituirse en una desobediencia legal, pone en riesgo la salud y la vida de docentes, alumnos y toda la comunidad educativa», objetó el sindicato que integra el Frente de Unidad Docente bonaerense.

«Los empleadores del sector privado no pueden llevar adelante acciones unilateralmente y de manera irresponsable», prosiguieron en un comunicado. «¿Qué son? ¿Un Estado paralelo con el poder de instaurar sus propias leyes?», remarcaron.

Asimismo, sostuvieron que «la posición de la patronal del Colegio Esseri es absolutamente violatoria de la normativa vigente y configura un grave atentado contra la legalidad y los derechos humanos que alega defender, y lo que creemos más grave aún, esta irresponsable actitud podría generar un delito contra la salud pública». 

Por último, Damián Barbosa, padre de una nena de cuatro años del Colegio Esseri, es abogado y esta mañana manifestó su desacuerdo con la medida que tomaron las autoridades de la escuela. «Apenas llegó el comunicado me puse en contacto con las autoridades y les dije que es una locura lo que están haciendo», porque «están jugando con la ilusión de los niños, y mintiendo y teniendo un rapto de locura en un momento que se necesita lo contrario», expresó a La Cielo.