El ministro de Economía, Martín Guzmán, se encuentra de gira en Europa para mantener una serie de reuniones con sus pares de las principales economías de ese continente. Su objetivo es buscar respaldo en Alemania, Italia, España y Francia para la renegociación del programa argentino con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la deuda con el Club de París.

Hoy Guzmán se reunió en Berlín con el secretario del Ministerio Federal de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schmidt, con quien dialogó sobre el proceso de estabilización de la economía argentina, los avances en las negociaciones con el FMI y el Club de París y las restricciones que enfrentan los países de ingresos medios para una recuperación económica sostenible en el contexto de la pandemia. También participó en la reunión el secretario de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Niels Annen.

Luego del encuentro, Guzmán agradeció a los funcionarios «por tan productiva jornada de trabajo en Alemania y por todo el apoyo de los últimos dieciséis meses en procesos internacionales clave para la estabilización macroeconómica de Argentina». Schmidt destacó el «intercambio fructífero con el ministro de Economía, Martín Guzmán» y coincidió en la necesidad de «permanecer juntos en tiempos difíciles». En la misma línea, Niels Annen resaltó la «excelente reunión con Martín Guzmán junto a Wolfgang Schmidt» e hizo hincapié en que «sigue la exitosa cooperación entre Alemania y Argentina para fortalecer el crecimiento económico y la promoción de las energías renovables».

Este miércoles, el ministro arribará a Italia. Allí tendrá uno de los platos fuertes de su visita a Europa: lo recibirá el papa Francisco en la Biblioteca Apostólica Vaticana, recinto en el que suele encontrarse con los jefes de Estado. Ambos se habían visto el año pasado en una cumbre de economistas que organizó Francisco, que sirvió para que el funcionario argentino mantuviera un mano a mano con la directora del FMI, Kristalina Georgieva.

Ese no fue el único gesto del papa con Argentina, los países en vías de desarrollo y los más pobres del mundo, que se encuentran endeudados con acreedores externos u organismos de crédito. La semana pasada, pidió reducir o condonar las deudas externas a los países más empobrecidos. Lo hizo a través de una carta al FMI y al Banco Mundial para solicitar una «reducción significativa de la deuda» de países pobres, en lo que consideró «un gesto profundamente humano».

«Un espíritu de solidaridad mundial también exige al menos una reducción significativa de la carga de la deuda de las naciones más pobres, agravada por la pandemia», planteó el pontífice en un mensaje enviado para las denominadas reuniones de primavera de los organismos, que se desarrollan de forma virtual.

En Italia, también, el titular del Palacio de Hacienda tiene previsto mantener una reunión con su par italiano, Daniele Franco. Luego de Alemania e Italia, su siguiente parada será Madrid, donde se reunirá con la ministra de Economía española, Nadia Calviño. Cerrará la gira en París, recibido por el ministro de Economía y Finanzas francés, Bruno Le Maire, en un encuentro que será clave para negociar una postergación de los 2.400 millones de dólares que adeuda el país al Club de París.

La semana pasada, en el marco de la reunión plenaria del Comité del FMI, Guzmán destacó la necesidad de aplicar medidas de alivio para los países de ingresos medios, en el marco de los efectos en la economía generados por la covid-19. «El 75 % de la población mundial vive en países de ingresos medios y el 62 % de la población en situación de pobreza vive en países de ingresos medios», afirmó. «Estos países también están sufriendo mucho por la crisis actual y no cuentan con los instrumentos que tienen las economías avanzadas. Por tanto, es importante no olvidar a este grupo de países», reforzó.