La catástrofe sanitaria producida por la pandemia tuvo una clara incidencia en la situación económica y social de la Argentina, que cerró el 2020 con un índice de pobreza del 42 % y uno de indigencia del 10,5 %. 

Los datos fueron difundidos el miércoles por el INDEC y corresponden al segundo semestre del año pasado. Según el informe, el resultado ubica a la pobreza y la indigencia unos 7 y 2 puntos porcentuales frente al mismo semestre de 2019, respectivamente. 

De los 9,3 millones de hogares relevados por el organismo estadístico en los centros urbanos del país, 2,9 millones se ubican por debajo de la línea de pobreza y 721.000 por debajo de la línea de indigencia. 

«Con respecto al primer semestre de 2020, se registró un aumento de la pobreza (+1,1 p.p.) mientras que la indigencia se mantuvo en el mismo valor para el conjunto de la población cubierta por la encuesta», destaca el informe. Asimismo, detalla que «la suma de ingreso total familiar aumentó un 8,5% con respecto al semestre anterior, por debajo de la suba de las canastas en el período en cuestión -16,5% la canasta básica alimentaria y 16,2 la total-, lo que explica el aumento de la tasa de pobreza del conjunto de la población en el promedio del semestre». 

En ese sentido, el ingreso total familiar promedio de los hogares por debajo de la línea de pobreza fue de 29.567 pesos, frente a los 50.854 pesos que representó la CBT en ese período, lo que implica una brecha del 41,9 % entre los ingresos y el umbral de ingresos para superar la línea de pobreza. «De esta manera, no solo hubo un aumento en la incidencia de pobreza respecto del primer semestre de 2020, sino que la situación de las personas bajo la LP empeoró por la mayor distancia entre sus ingresos y la CBT», señaló el INDEC. 

El Gran Buenos Aires fue la región con mayor incidencia de la pobreza (44,3 %) y la indigencia (13,3 %). En el Gran La Plata, por su parte, el 31,7 % de las personas son pobres y el 7 % indigentes. 

Uno de los indicadores que más preocupa al gobierno es el desenvolvimiento de los precios de los alimentos que impactan de lleno en el costo de la canasta básica alimentaria (CBA) y la canasta básica total (CBT), que se utilizan para determinar los ingresos necesarios para no ser considerado pobre o indigente. Ambas canastas tuvieron fuertes aumentos desde fines del año pasado producto del salto registrado principalmente en el costo de los alimentos, y en lo que va del año acumulan un aumento del 8,4 % (CBA) y del 7 % (CBT).