La Cámara de Diputados comenzó el debate de los proyectos de modificaciones al impuesto a las ganancias y de sostenimiento e inclusión fiscal para pequeños contribuyentes. Fue en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación del Trabajo, que presiden los diputados del Frente de Todos Carlos Heller y Vanesa Siley, respectivamente.

En esta primera reunión informativa dieron detalles sobre los proyectos y respondieron preguntas de las y los legisladores Claudio Moroni, ministro de Trabajo; Mercedes Marcó del Pont, administradora de la AFIP, y Roberto Arias, secretario de Política Tributaria del Ministerio de Economía. El próximo jueves también habrá una reunión informativa con tributaristas y el viernes con representantes gremiales.

El primero de los proyectos eleva el piso salarial del impuesto a las ganancias a salarios brutos de 150.000 pesos, exceptúa el aguinaldo e incorpora a su vez mayores beneficios para jubilados y pensionados, a las parejas en concubinato y a los contribuyentes de la zona patagónica. La iniciativa alcanza a 1.267.000 trabajadores y jubilados.

«La vocación de este gobierno es que el salario real crezca y esta elevación del mínimo de Ganancias va a permitir que un montón de sectores tengan un salario real de bolsillo que cumpla con este objetivo», sostuvo Moroni, quien abrió la ronda de exposiciones.

«Ambos proyectos tienen que ver con lo que llamamos el mundo del trabajo, y tienden a mejorar la situación de ambos sectores», señaló en relación con los trabajadores en relación de dependencia, por un lado, y los monotributistas, por otro.

Además, el proyecto de reforma al impuesto a las ganancias será retroactivo a enero, por lo tanto, a los trabajadores que perciben hasta 150.000 pesos de salario bruto se les reintegrará en abril la suma que se les descontó en el primer trimestre del año. Esta modificación, que se conoció en la previa a la comisión, fue resultado de las negociaciones del oficialismo con la CGT y cuenta con la aprobación del Ministerio de Economía y la AFIP.

Más allá de algunos cuestionamientos de diputados de Juntos por el Cambio, el oficialismo cuenta con los números para la aprobación del proyecto una vez que este llegue al recinto, por el consenso que consiguió con los otros bloques. Según fuentes parlamentarias, podría obtener dictamen la semana próxima.

Monotributo

A su turno, Marcó del Pont explicó los objetivos del proyecto que establece cambios en el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes. La medida apunta a facilitar el traspaso del Régimen Simplificado (RS) al Régimen General (RG) y ofrece un alivio para aquellos monotributistas que hubieran sido excluidos de este impuesto durante 2020, debido a las altas cargas de deudas por la recesión que provocó la pandemia.

La titular de AFIP advirtió que «el monotributo no está funcionando equitativamente», y añadió que «se transformó en un mecanismo de subdeclaración u ocultamiento de ingresos». Agregó que «se ha ido desnaturalizando el objetivo original que tenía este régimen». «Siempre se pensó como una forma de incursión a la formalidad de los sectores más precarios, los pequeños contribuyentes, a la actividad económica. Como un esquema de transición de la informalidad a la formalidad».

Ante esta dificultad, el proyecto genera un puente entre el RS y el RG, con el objetivo de resolver la diferencia de la carga tributaria entre ambos, que implica una traba para que los contribuyentes asuman la transición entre ambos regímenes.

En concreto, la finalidad es intentar igualar mediante reducción proporcional del IVA y del impuesto a las ganancias los montos a pagar entre el RS y el RG, y más aún si el contribuyente decide hacer voluntariamente la transición.

A este problema estructural a resolver, Marcó del Pont sumó un segundo inconveniente referido a las deudas que mantienen los monotributistas. Desde septiembre de 2019 la AFIP tiene suspendido el sistema de exclusión automática del monotributo. La suspensión debía levantarse en febrero de 2020, pero tras el inicio de la pandemia se extendió en el tiempo.

«Mientras tanto, había contribuyentes que debían haber salido del monotributo, que no se les había notificado y que estaban devengando deuda, y cuando reactiváramos la exclusión se iban a encontrar con deudas importantes», observó la funcionaria.

Frente a esta situación, el proyecto prevé que aquellos contribuyentes que se hayan excedido en su facturación por debajo del 25 % tendrán la opción de volver al monotributo; y los que facturaron más del 25 % tendrán una quita del 93 % de lo que deben pagar, esto es, deberán abonar solo el 7 % de la deuda acumulada sin intereses. A su vez, habrá mayores beneficios para quienes lo hagan voluntariamente, antes de la notificación de AFIP.