La banda liderada por Javier Beresiarte se renueva,  prepara la salida de su tercer disco y regresa a los escenarios con doble función en Pura Vida (Foto: Alfredo Calvelo)

“En la desolación de una desilusión juntos encontraremos una solución/ Pero rendirse nunca…Pero por favor,… oíme ¿cómo no vamos a seguir?”. Javier Beresiarte posee una notable capacidad para sintetizar de manera fluida y aparentemente simple ideas poderosas o complejas.  Del mismo modo que sus versos, su música saben extenderse como una mano amable mientras la otra está firme como un puño: docilidad pop pero con consistencia rockera. Y en ese juego de dualidades-que no son contradicciones sino todo lo contrario- hay algo interesante en su forma de hablar: la primera persona del plural. Desde su “regreso” y lanzamiento solista diez años, el ex Las Canoplas asumió en cierto modo su capacidad para articular cierta identidad musical local que va más allá de un estilo concreto…y una época. Siempre atento e inquieto, este lúcido frontman sabe expresar sus ideas  vinculándolas siempre con un contexto que lo atraviesa y trasciende. 

Y esa voz plural no solo se refiere solo a lo platense sino hacia el interior de su propuesta. Es que a pesar de su presencia, estamos hablando de una banda y no un solista.  Ese fascinante andamiaje que solo se logra con horas y horas de sala y que produce algo más que música. Junto a Diego Morales, Gabriel Buffone y Ale Racu Perez (músicos de peso y recorrido para conformar el sólido trío base) y la incorporación de la enérgica Eli Urbina en la voz,  Beresiarte deja de ser “el Milano” para que todxs sean El Milano.  Con el espíritu renovado, la convicción latente y nuevas buenas canciones que sonarán a través de un tercer disco, la banda vuelve a los escenarios este 13 de marzo con doble función (19 y 21 hs) en Pura Vida.

“A finales del 2019, con el segundo disco (Menos Mal) recién terminado; la banda sufrió una diáspora- narra Beresiarte-. Inmediatamente los dos sobrevivientes, Diego Morales y yo, nos pusimos a rearmarla para salir a presentarlo. La aparición de la Pandemia cambió nuestros planes, habíamos ensayado unas pocas veces y tocado otro tanto, con Gabriel Buffone, Ale Racu Perez, Leandro Molfesa y Eli Urbina. Esos meses fueron un experimento que derivó, ya sin Leandro, en un intercambio de material nuevo por Whatsapp durante toda la cuarentena. Y que terminó siendo el tercer disco de Milano llamado  “Cotillón#, con 10 nuevas canciones. Manteniendo el trío de batería, bajo y guitarra, pero con Eli en voces al unísono conmigo. Otro paisaje, otro resultado, las voces amalgamadas emocionan”.

Beresiarte anticipa y analiza el próximo disco: “Es un digno sucesor de los discos anteriores, pero con otro espíritu. Así como Menos Mal terminó siendo una buena banda de sonido de la Cuarentena (introvertido, reflexivo), Cotillón lo será de esta vuelta a la actividad de la escena platense (animoso, divertido)”.  En alguno de los temas que el músico mostró en privado se advierte un pulso algo más bailable: “En ese tren de animar el nuevo panorama, y también para divertirnos, los nuevos temas tienen ritmos y sonidos más seductores, el sentido del humor de costumbre pero menos irónico, nos ilusiona realmente lo que estamos haciendo, creemos que podemos levantar el ánimo de la audiencia. El rock platense de siempre, ubicado en tiempo y forma”.

Así como está  la canción cuyos versos que abren esta nota (“Oime”) es una oda a  la convicción, también hay temas como “Fantasía” donde la mirada ilusa es derribada con cinismo: “Es de maduro no idealizar, pero el instinto manda, no decidís enamorarte, ni que te partan el alma. En las letras, que si bien están en primera persona, siempre hay más de un personaje. Ese interlocutor es, generalmente, el culpable de todo. Los ánimos de las canciones dependen de con quien se cruzó el que habla. Con algunos te llevás bien, con otros, pésimo. Tenemos un culto al respeto mutuo, festejamos cuando lo encontramos, cuando no… berrinche”.

Sin fecha aún para la salida del disco, la banda espera los shows en Pura Vida y un año que anhela ser mejor que el anterior: “ El sábado 13 debutamos con esta nueva propuesta, después de tocar, ya conociéndonos sobre el escenario, tocando estos temas que grabamos sin antes haberlos tocado juntos; empezaremos a hacer planes. Esta fecha es tanto una presentación en sociedad del nuevo show de MIlano, como un tester para nosotros mismos. Y para comenzar, prudentemente, a reedificar la escena, el circuito, la movida. Las salidas y los shows”.  Y agrega: “Digo show porque la banda viene por ahí. Queremos tener un número que sea un show más que un recital. No te digo que toquemos sea sinónimo de fiesta. Pero tampoco vas a ir a ver gente puesta en exposición. Vamos a estar en el medio de la reunión, disfrutando”.