En el marco de la causa llamada «dólar futuro», se presentaron ante la Justicia a dar declaración la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador bonaerense Axel Kicillof. Desarrollados ambos alegatos –donde expusieron tanto la inexistencia de los delitos por los que son acusados como la intencionalidad política detrás de la causa–, ambos funcionarios tuvieron un respaldo inmediato por parte de varios referentes de la política.

En su presentación, Cristina Fernández de Kirchner ratificó su señalamiento de la causa como un elemento más de persecución judicial contra figuras vinculadas al oficialismo. «Es un leading case de lawfare«, fue la principal definición de la vicepresidenta de la Nación sobre la causa impulsada en 2015 por los dirigentes macristas Mario Negri y Federico Pinedo.

«El lawfare es esta corriente regional que ha estigmatizado a los dirigentes populares. Los persiguen sin necesidad de encarcelarlos. El primer presidente acusado por corrupción fue Yriyoyen», dijo, y agregó: «Estamos en un momento institucional muy grave de la República Argentina. Ustedes no pueden seguir comportándose como una corporación con la ventaja de ser perpetuos en el poder. Va a llegar un momento de crisis tan grave que va a ser revisado todo. No hay posibilidades de una vida democrática sana con funcionarios que parece que constituyen una aristocracia».

Cabe recordar que la causa impulsada en 2015 por Negri y Pinedo se basa en la supuesta administración infiel en perjuicio del Estado, en base a la venta de dólares por debajo del precio de cotización de mercado. Los denunciantes sostenían que los contratos de dólar en el mercado de futuros que pactó el gobierno de ese entonces se realizaron a sabiendas de que el tipo de cambio eventualmente se devaluaría, situación que se concretó finalmente en diciembre de ese mismo año pero con Mauricio Macri en el poder.

Sobre estos puntos de la denuncia se pronunció Axel Kicillof, quien calificó la causa como un «disparate jurídico» que se utilizó para «un negociado» de quienes luego fueron funcionarios durante el gobierno de Mauricio Macri. «La causa fue un instrumento y una maniobra de distracción, esa es la verdad, y lo más extraordinario es que nunca se denunció un delito claro», expresó el gobernador.

Los planteos tanto de Fernández como de Kicillof –de fuertes señalamientos hacia el macrismo y el «Partido Judicial»– no tardaron en generar repercusiones en la esfera política, y varias figuras de diversos ámbitos hicieron públicas sus demostraciones de respaldo.

«Parece mentira que Axel Kicillof tenga que salir a explicar este disparate jurídico en medio de la gestión de una pandemia. La Justicia tiene la oportunidad de actuar democráticamente y sin condiciones», manifestó la diputada bonaerense del Frente de Todos Florencia Saintout. En esa misma línea se manifestaron figuras como la titular de PAMI, Luana Volnovich, o el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés Larroque.

«Lo de Cristina de hoy fue algo extraordinario. Cuando se cruza la Historia con la Biografía. Nos vamos a acordar de este día. Hablarán de Cristina los militantes del futuro. Este video lo verán con la admiración con la que nosotros vimos los de Perón y de Evita», sostuvo, por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados bonaerenses, Federico Otermín, bajo el hashtag «Lawfare al palo».

El apoyo también vino por el lado de los intendentes bonaerenses. «Una vez más, nuestra conductora Cristina Fernández de Kirchner dio cátedra sobre la persecución que realiza el poder judicial a funcionarios que gobiernan en favor del pueblo, basados en acusaciones mediáticas sin pruebas ni sustento legal», expresó el alcalde de Ensenada, Mario Secco. Allí también se plegó el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde.