Vecinos de Ensenada, con el apoyo de la Clínica Jurídica de Derecho Ambiental de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP, denunciaron el agravamiento de la contaminación de los cursos del arroyo El Gato, el río Santiago y el Río de la Plata, que pone en riesgo la salud de la población. Señalaron dos problemáticas: los efluentes cloacales provenientes de la planta de ABSA y los residuos sólidos urbanos domiciliarios, que caen al agua sin freno por la falta de instalación de una barrera flotante en el arroyo por parte de la Municipalidad.

Ante esto, presentaron una demanda ambiental que tramita en el Juzgado Federal Nº 4 de La Plata, tras realizar una investigación donde comprobaron el marcado avance de la contaminación y sus causas. De este modo, se supo que la contaminación proviene del arroyo El Gato, cuyos efluentes cloacales, sólidos domiciliarios y desperdicios industriales que recibe en su curso son arrastrados hasta desembocar a unos mil metros de la boca de la empresa ABSA que toma el agua para potabilizar, en la planta de Punta Lara, que luego se consume en la región. 

Como el objeto de la demanda es complejo y a largo plazo debido a las grandes obras que deberían llevarse a cabo para revertir la situación, pidieron una medida cautelar para que, hasta tanto haya una sentencia definitiva, la Municipalidad de La Plata se haga cargo de instalar barreras flotantes de extracción de residuos sólidos domiciliarios (a la altura del camino a Punta Lara, entre la Autopista La Plata – Buenos Aires y diagonal 74) para que no desemboquen en el río Santiago, en Ensenada.

“La Municipalidad no toma ninguna medida para evitar que los sólidos domiciliarios sean vertidos al arroyo El Gato, no hay ningún sistema que filtre”, dijo a Contexto Fernando Monticelli, vecino de Ensenada que encabezó una comisión de socios del Club Regatas de esa ciudad, que decidieron buscar los motivos de la contaminación para encontrar respuestas.

En segundo término, para el caso de ABSA, reclamaron que ponga en marcha un sistema para tratar los desechos cloacales de forma debida, ya que actualmente los arroja directamente al arroyo El Gato, a la altura de Ringuelet, detrás del mercado de frutas y verduras, sin previo tratamiento.

Por otro lado, solicitaron un plan de saneamiento para limpiar la basura del río Santiago, cuyas aguas desembocan en el Río de la Plata. Sobre todo en la desembocadura del arroyo El Gato. “Pedimos un plan integral de saneamiento y limpieza de las costas de la desembocadura del río Santiago, donde hay toneladas de plástico y nylon”, sostuvo Monticelli.

El abogado agregó que las obras que realizó el gobierno de María Eugenia Vidal no sirvieron para limpiar las aguas y evitar la contaminación. “Fueron obras hidráulicas, no de saneamiento. A su vez, en la desembocadura del arroyo se hicieron embudos”, detalló. El vecino de la zona del río Santiago filmó un video donde se ve la basura flotante en las costas del Club Regatas. “Se ha agravado muchísimo en el último tiempo”, puntualizó.

Por último, afirmó que a los focos contaminantes de sólidos domiciliarios y cloacales se suman los residuos industriales arrojados al arroyo El Gato en las proximidades de Camino Centenario y calle 514, Ringuelet, por parte de fábricas que no cuentan con permiso de vuelco ni con planta de tratamiento de efluentes industriales.