Por Ramiro García Morete

El músico edita el bello y breve “Las doce mínimas”,  a pura guitarra, voz…y lluvia

“Por cada acción una reacción, andar caminos por venir, déjalo como lo encontraste, que tu huella quede atrás”. En sus diversos viajes a Brasil y cruces por Uruguay, Gustavo Caccavo se halló no solo sumergido en la obra de autores de ambos países sino también con el estudio de las décimas. Quien durante muchos años liderara esa notable banda que fue Villelisa e indagara en el universo electrónico junto a Bazaar,  tendría para esos recorridos nada más-y nada menos- que una guitarra. No sabemos si la misma Antigua Casa Núñez con la que en plena pandemia forjaría una idea: un álbum tan breve como bello de doce canciones enlazadas pero con peso propio,  pequeñas pero no ligeras, lúdicas pero no jocosas, introspectivas pero no solemnes.  Entre la milonga y el pop, entre Cabrera y (¿por qué no?) Gabo Ferro, entre “el pensamiento lateral y el entendimiento literal chocando”, este artista expone su sensibilidad e inteligencia compositiva en un registro vivo y puro: “Las Doce Mínimas”.  Sin demasiados rodeos y tal como se grabó (una noche de lluvia en Casa Resonar en junio de 2020), doce disparadores y doce respuestas del «Tano».

1-El título despierta varias ideas. No solo la referencia a lo pequeño, sino también contraponerse a un tiempo donde todas parecen máximas, sentencias, ¿no?

Totalmente. Hay un jueguito de contradicción entre el tamaño de las canciones y esa idea de las máximas como una idea brillante y elocuente en pocas palabras… cosa que claramente no pasa en el disco

2- ¿Cómo surgió?

Hacía tiempo que estaba difícil para mí cerrar canciones, poder repetirlas, hacerlas siempre igual.  Solo conseguía entregarme al duende de la inspiración y que sea lo que sea.  Tal vez un mal heredado de los sintetizadores. Con la idea de revertir esto en la cabeza y con la certeza del tiempo libre por delante me puse a trabajar en eso. Pude al menos hacerlo con estas mini canciones. Se me hizo más fácil (risas).

3-¿Son temas que ya tenías o a la par fueron pensados para esta idea?

Surge de una mezcla de eso que decís. Algunas ideas estaban ahí como para ser terminadas en algún momento, pero cuando cerré el concepto de mini canciones no necesitaron más que lo que ya eran. Otras fueron compuestas durante el proceso de composición y registro. Era importante para mi grabarlas todas juntas el mismo día y de corrido por lo que tuve que ensayarlas bastante e ir puliéndolas durante esas pasadas.

4-Una canción dura lo que debe durar, ¿no? Muchas veces creemos que hay que cumplir con las estructuras: estrofa, puente, estribillo, etc. Debe ser liberador…

Totalmente liberador, sí. Yo me libero y tomo dirección cuando el concepto se cierra en mi mente. O  sea, yo ya sabía que debían ser cortas, que tenía que grabarlas todas juntas, que debía tocar bien y lograr transmitir esa emoción con la voz y la guitarra. Bueno… ¡vamo´ en esa! Ahí ya no se duda más y todo se encamina.

5- El modo que encadenas las palabras, jugas con aliteraciones…inclusive armonizas ( cuando cantás “el pen-sa-mi-en-to la-te-ral” , uno imagina la mano moviéndose lateralmente)… ¿Es un disco lúdico más allá de los introspectivo?

Totalmente lúdico y también tiene la introspección de todo disco de guitarra y voz. Los juegos de patrones se cerraban con cuestiones de cantidad de dedos y con batidas de mano derecha. Sobre todo el ritmo y los espacios y las intensidades. Lo lúdico fue combinar estos elementos con las palabras

6- “Todo es que viene contigo desandando caminos”…¿es la bondad de tocar solo con una guitarra? El bagaje es más tácito y a la vez máss evidente, pareciera…

Yo creo que el disco tiene mucho de Argentina, Uruguay y Brasil. Al menos a mí me lleva a los viajes uniendo esos países que hice. Cuando el camino se hace muy largo el pensamiento se hunde en el destino y hasta el tipo más seguro se debate en sus motivos. Es un disco de despedidas y encuentros constantes, de aislamiento, de contacto con la naturaleza,  de observación. Cuando la contemplación le da sentido a todo por estar buscando algo bello en ello.

Es evidente seguramente para alguien que conoce mis últimos años y la circunstancias que me tocaron, pero para una persona cualquiera de a pie, no sé. Creo que como siempre sucede encontrara lo que quiera que sea que esté buscando ver en estas mínimas.

7- Se hace difícil escindir un material así de la coyuntura…

En este caso en particular imposible separar. Me atrevería a decir que imposible para mi escindirme de mis dilemas. Está claro el contexto en el que fue creado, pandemia, naturaleza aislamiento, tierra, otoño-invierno, tardecitas y guitarra criolla…

8- También parece una respuesta a otra coyuntura, dominada por estéticas sonoras más electrónicas o producidas…

 La  verdad que sí. Fue como tratar de lograr expresión solo con guitarra y voz, cuando venía de años de hacer cosas con sintes. Todo viene de mis viajes a Brasil. Desde que venía esos caminos largos, empecé a escribir unas décimas e interesar por las milongas. De esas canciones no quedó ninguna en este disco porque eran largas. Pero a partir de eso se disparó la idea. Me gusto la cosa minima y el contraste. Yo venía tocando en bazaar. Me pareció interesante. Guitarra y  voz, todo junto. Tomé el sonido ambiente. Hice tres o cuatro tomas. La  última fue una noche de lluvia…se puede oir en el techo de chapa. Eso también fue como si alguien más tocara. La instrumentación sería guitarra, voz y  gotitas de lluvia (risas). Todas esas cosas hicieron que se cierre la obra.

9- Por cierto ¿qué guitarra es la que usaste?

La guitarra es una Antigua Casa Núñez del año 1925 que compré y recicle hace unos años. Tiene un sonido menos grave que las que estamos acostumbrados a escuchar ahora y un mango muy cómodo. Re gardeliana la cosa

10- ¿En qué andas musicalmente?

Estoy tocando solo estas y otras canciones y estoy tocando con un trío junto a Seba Porro y Richard que se llama Quemartes. Tenemos unas canciones en español y otras en portugués

11- ¿Algo para agregar?

Gracias por las preguntas, ítems, disparadores. Me hace sentir bien lo que me trasmite.

12- Tu familia…¿bien? Estás dos última son para llegar doce…

Todo bien por suerte (risas). Este remate es bueno, el concepto y el jueguito orientador del que hablamos antes son este tipo de cosas: ¡hay que llegar a doce!